Kiukuyuland: Las ciudades que nos fascinan

“Breve dialogo entre S. Fernandez Rodriguez y J. Re-crivello acerca de una ciudad imaginaria captado en Facebook”

Juan Re Crivello: Kiukuyuland si mal no recuerdo esta detrás de unas montañas al borde del abismo y luego ¿se ve el mar? OK Hablaremos de esa ciudad donde se rascan la cabeza antes de dormir la siesta. 14 de febrero a la(s) 8:52

Santiago Fernandez Rodriguez:  kILUYULAND: está al norte del norte de León, tras el muro de la Cordillera Cantábrica, al borde de la mar, tan al borde que desde muchas de sus casas puedes mojarte los pies en la salina agua sin levantarte del sillón, desde el que ves tv o lees un libro, de algún afamado autor catalano/argentino. 14 de febrero a la(s) 8:53

Juan Re Crivello: OK ya sabemos el sitio, mojarse los pies antes de leer, quiere decir que sus habitantes aman la lectura y descarrían en amor, o sea, para ellos los edificios construidos con la imaginación son mas solidos. 14 de febrero a la(s) 8:55

Santiago Fernandez Rodriguez: Son inquebrantables. Y, perdón por la expresión, pero es que les viene como anillo al dedo, “raros de cojones”, los Kikuyus, hasta para enfermar (de amor, de odio, de mar…). 14 de febrero a la(s) 8:58

Juan Re Crivello: Amigo ‎Santiago Fernandez Rodriguez ¿Estas ahí? 15 de febrero a la(s) 20:23

Santiago Fernandez Rodriguez: Acabo de leer tu “llamada de atención” y he de disculparme, de nuevo una reunión con los “supertacañones” del servicio (que cosas: SER VICIO) de Salud, nos entretuvieron hasta bien entrada la tarde en Oviedo. He sentido no poder establecer esa ansiada (por mi) y estimulante conversación. Pero ha de ser, ¿No? 15 de febrero a la(s) 23:48

Juan Re Crivello: Habría que precisar el nombre de esa ciudad que me mencionas, yo no la conocía, y he mirado en Google maps y aparece Kikuyuland, Kiukuyuland o Kukuyuland. Tú que estuviste allí una vez ¿recuerdas el cartel de entrada en la comarcal 032, de los que ponía Franco en todos los pueblos? 16 de febrero a la(s) 9:01

Santiago Fernandez Rodriguez: En la entrada de Kikuyuland ya no existe el cartel de los de “El Extinto”, mas se puede adivinar que se trata de un bello pueblo costero de la Asturias verde. 16 de febrero a la(s) 9:03

Juan Re Crivello: He mirado Kikuyuland en la British Dictionary y pone textual ” Kikuyuland es un pueblo donde comen fruta y peces, cenan lobos en salsa y leen libros de gentes venidas de fuera de su tierra. Sus mujeres son bellas y cantan alegres melodías y sus hombres duermen con paz” B Dictionary paginas 832 y siguientes. 16 de febrero a la(s) 9:06

Juan Re Crivello Kiukuyuland: También aparece en una cita de el año 1650, que decía: “confirmatur : quia ex eo voluntas Angeli determinata fit” o que es la ciudad elegida por los Ángeles. Y pocos le han visitado ¿Y sus habitantes? ¿Alguien podría hablar de ellos? 16 de febrero a la(s) 9:19

Santiago Fernandez Rodriguez: La ciudad, Kikuiyuland, si recibe visitas, pero siempre las mismas, como este centro de salud. Los kikuyus… qué decir de ellos, podría contar mil y una historias y con cada una de ellas podríamos reírnos o llorar (ambas a un tiempo) con ellas. Aquí ocurren cosas que sólo aquí podrían ocurrir, son excepcionales hasta para enfermar porque hoy mismo la OMS declarase la aparición de una nueva, rara e incurable enfermedad, aquí aparecería en pocas horas algún caso. ES UN ENCLAVE HUMANO Y GEOGRAFICO EXCEPCIONAL, UN NUDO GORDIANO SOCIOCULTURAL, UN AGUJERO NEGRO DE TRANSICION A UNA REALIDAD PARALELA. ¡¡UFF!!. Creo que voy a tomar un café y enseguida vuelvo. Hoy pasaré consulta excitado y a la espera de los comentarios. Regreso en 20 minutos, un café me grita desde la sala. 16 de febrero a la(s) 9:28

Juan Re Crivello: Esa ciudad que me mencionas observo que posee -lo acabo de ver en un documental en la 2- también una rara brisa que domestica a sus feligreses. De las misas cantadas que hacen los domingos, el día que hay ese viento, se escuchan estrofas intensas y dueñas de deseos que el cura Ermenegildo ha bautizado como “virus venidos de América”, lo cual lleva a sus habitantes a presumir de poseer un bel canto. El Viernes a la(s) 11:15

Santiago Fernandez Rodriguez: ¿Hablamos de la misma “ciudad” costera asturiana?, estos kikuyus cantan pero son amigos de las habaneras (los cantos, eh) y, si, sé que cantan en las misas pero al cura le llaman Cipriano (a uno de ellos). Te ubico geográficamente: estamos en la cara Este del cabo Peñes, donde el viento sopla con tanta gana, en ocasiones, que arrastra consigo cantos y tejados y… hasta intelectos. El Viernes a la(s) 11:28

Juan Re Crivello Es probable,  el cura ahora recuerdo era Cipriano -aquel que solía perderse por las noches al amar el coñac- y los habitantes le enviaban un perro amaestrado que le amarraba antes de dar el salto desde el faro. Me pregunto ¿era el faro donde se incrustó por error el avión que llevaba a Saint Exupery  -¿el de El Principito? A veces mezclo los hechos, al vivir en esta residencia, a mis 92 años imagino que aquello era así y luego gentes como tu me corrigen con lo cual ¿Había faro? Y sino existiera faro, es probable que allí dejaran una cajita marrón de madera para guardar las letras de las habaneras. Creo que tú Santiago Fernandez Rodriguez en su momento tenías esa llave y con protesta decías: ¡hoy me toca abrir la caja de las mil vidas!

El Viernes a la(s) 11:40

Santiago Fernandez Rodriguez: El faro existe e ilumina tanto barcos como almas, está a unos km de Luanco y en las noches de niebla aúlla cual lobo de mar advirtiendo de la cercanía de tierra a los marinos que huyen de su mar adentro. EL cura es eso, MUY CURA. Antoine nunca se estrello contra el faro, alguien de su pueblo lo denunció como miembro el Al Qeda y antes de que estrellara su avión contra el faro de Peñas la Guardia Civil lo detuvo, le hizo un control de alcoholemia y al comprobar que había bebido demasiada Absenta decidieron enviarlo a un planeta solitario cuyo único habitante, un Principito, lo acogió una temporada hasta su desintoxicación. Hoy es un tipo aburrido y sin nada que contar. Y tienes razón, soy el poseedor de la llave de la caja de las mil vidas, pero te ruego no lo digas. El Viernes a la(s) 11:50

Las ciudades que nos fascinan: Roma, Nerón y el repartidor de pizza

By juan re-crivello

Un frío y calculador romano en la cúspide del poder prepara la venganza, o la próxima historia para divertir a su reino. Es depravado y cruel, o simplemente se hace un hueco de la historia. Mañana quemara la ciudad y sé ira con ella en el ocaso de su salvaje ira. La historia hablara del malo, mientras, más de un agradable ciudadano beberá su granizado de limón al ver los capítulos de la tele privada, que agradece el sexo y no esconde el morbo. Pero nuevos jerarcas se atizan. Como Berlusconi, un tipo de cabeza de fieltro y sexo suave y escondido, que ama el amor a las mujeres y se destornilla de risa al mezclar la política con el humor. O, el seno con la rodilla.

De grandes estómagos esta hecho el poder que llenan con pecado el rectángulo de la tele, para saciar la vida austera y gris de los millones de demócratas, quienes esperan al caer la noche su buena cicuta, antes de retirarse y soñar con pan para obtener sangre.

En esta desagradable ciudad domestica y universal, la moto de nuestro repartidor lleva hojaldre con queso, o chorizo con rodajas de sabor a la época romana. La pizza se ha hecho universal y visita las casas y las mesas de nuestros adictos al morbo. Ante lo cual, la escena de Sado y poder de Nerón, ya se ha deshecho en tiranillos románticos y millonarios.

Por ello, Berlusconi se mete en la cama y su taza de té esta vacía. Sueña tal vez, amargo, recuperar el poder, pero antes su camarera de amor le escribe con milagro un nuevo deseo, en medio, una viagra da cal y fuego le permite vivir al nuevo jerarca del Imperio -¿mediático?.

Para nosotros, Roma es un pasado y un futuro, la capital de un Imperio que dio al mundo un sentido cosmopolita y ahora es una gran ciudad desasistida, abandonada al capricho de una frase que la sumerge en el insulto cruel: ¡citta di ladri! Pero los que imaginamos su esplendor pasado, soñamos con el espíritu latino que cabalga en manos de los actuales hispanos, que se atreven a decir a los chinos en español: ¡el próximo siglo será nuestro!

 

Notas

Definición de latino: La definición más exacta y tradicional de latino, de todas formas, está vinculada a aquello perteneciente o relativo a la lengua latina o la cultura latina propia del pueblo fundador de Roma. La cultura latina, en este sentido, abarca la Roma antigua y el Imperio Romano.

Número de personas que hablan español:

http://www.lavanguardia.com/cultura/20100619/53949214032/el-espanol-ya-es-el-segundo-idioma-mas-hablado-del-mundo.html

Los 10 países que más hablan español http://www.youtube.com/watch?v=ZeezERo40SU

Crecimiento del número de hispanos en EEUU:

http://www.imprecenso.com/censo-2010/detalleNoticia.php?n=154

 

 

Las ciudades que nos fascinan: Dublineses by James Joyce

 

“Los muertos”, Dublineses

(Fragmento) Traducción de Edith Verónica Luna

 

Su propia identidad se fundía en un inasible mundo gris; aquél mundo sólido en el que alguna vez estos muertos se habían criado y en el que habían habitado se disolvía y menguaba.

Los breves golpes en el cristal le hicieron volver los ojos a la ventana. De nuevo, había comenzado a nevar. Observó, adormilado, los copos titilantes que caían en diagonal a contraluz frente al farol. Le había llegado la hora, debía iniciar su viaje hacia el ocaso. Sí, los diarios tenían razón: nevaba en toda Irlanda. La nieve caía en todos los rincones de la sombría planicie central, sobre las colinas pelonas; caía delicadamente sobre la ciénaga de Allen y más allá del ocaso, delicadamente caía en las oscuras y sinuosas olas del Shannon. Caía también en todos los rincones del solitario camposanto de la colina, donde yacía el cadáver de Michael Furey. La nieve yacía densamente acumulada en las desvencijadas cruces y en las lápidas, en las lanzas de la pequeña verja, en los estériles espinos. Su espíritu se desvanecía despacio mientras escuchaba la nieve que caía débilmente a través del universo y débilmente caía, como el descenso hacia su destino final, sobre todos los vivos y muertos.