
By Juan re-crivello
Comprendo la rabia de los que hicieron huelga ayer -su rabia es nuestra rabia. De las dificultades que todos tenemos para llegar a finales de mes y de las grandes decisiones que debemos tomar en los próximos meses, por citar, dejar de construir cañones –unas decisiones heredadas de Zapatero y fabricar mantequilla, que es hacer un Estado de Bienestar viable. Estamos solos en este viaje, la sociedad española posee una democracia que ha elegido un gobierno por mayoría absoluta y una oposición que ejercerá su tarea y una solida opinión publica –incluida la red de blogs, que buscara los puntos intermedios para renovar nuestra sociedad y nuestra economía. Pero solo será posible salir de la crisis liberando el talento del miedo que le oprime.
Para quienes tenemos el honor de haber dicho ya en el año 2008 cosas que el gobernante no quería escuchar, seguiremos en la brecha, sin frustración y explotando esa fuerza interior del español tradicional y austero pero envidiado por la marca francesa.
Os invito a regresar a: “El porqué de “Planeta Zapatero”
“Fue a comienzos del año 2008 cuando en descubrí que llevaba acumulados una serie de artículos que partían de un elemento común, ser espectador de una crisis que muchos negaban. Desde ese momento decidí convertir dicha disciplina en hábito ante la siguiente legislatura que iniciaba el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
Planeta Zapatero es un esfuerzo de testimonio ante el fin de los años felices del crecimiento económico, pero también un compromiso con el objetivo de analizar los lugares comunes y averiguar qué valores fundan esta arcadia, o continente de la izquierda española, asentada en una sociedad en la cual su clase media es profundamente conservadora en sus valores y narcisista en el comportamiento de su consumo cultural o material.
Debo confesar que esta obra va a contracorriente, intenta desnudar las creaciones de la ideología oficial –por citar algunas: la igualdad, con su ministra correspondiente sin más ocupación que el chispazo de marketing oportuno; la legislación laboral, contratos fijos o basura, con medio millón de jóvenes condenados a la transitoriedad; el talante, cual mecanismo de dialogo basado en el poder para descalificar el pensamiento opuesto; los subsidios (de hijos, de renta, etc.) como gasto social nivelador sin más criterio que el clientelismo; su política energética, basada en inversiones que aumentan el coste y la deuda; o su abnegada incursión como presidente en los mass media, rendidos a su encanto, en un discurso trabado y maniqueo entre la salud de la sociedad y la reforma desde el poder, basado en un supuesto implícito: la memoria histórica.
Por ello, Planeta Zapatero es suma de modelos, deseos y marketing; añoranza y consuelo de una reforma que se anuncia pero no se atreve en lo sustancial. El poder blando de Zapatero ha sucumbido a la arcadia que le sustenta, una izquierda acomplejada por su inefable deseo de poseer la razón histórica. Ante lo cual deberíamos insistir que la conciencia de una etapa histórica es cuando menos más tardía que la existencia de sus sujetos contemporáneos”. Fuente: presentación del libro Planeta Zapatero.
Nota
Planeta Zapatero ya es historia. http://www.bubok.es/libros/172889/Planeta-Zapatero-20072010
