by juan re crivello

“¡Démelo todo!”

¿Todo? “Me lo llevo antes que el gobierno se quede con la caja” -dijo. El empleado esbozo una sonrisa y le intento convencer que el decreto del viernes pasado era tan solo por si era necesario. Que el banco de Botín era uno de los más sólidos del mundo. Que su caja era la segunda por depósitos. Que el sector financiero español era el mejor del mundo. Y que no habría problemas. Además “el gobierno garantiza los depósitos hasta 100.000”.

_Por eso, deme mis 105.000. En mi casa estarán tranquilos –respondió mi Tía Mari. El empleado se levanto yendo en busca del jefe. Este intento decirle lo mismo e inclusive le prometió un reloj de pared. Ella solo fue capaz de responder: “Todo”. Trajeron su dinero y ella lo guardo en la bolsa del Mercadona. Se puso de pie y se despidió. Algo le decía que no iba aquello bien. La oficina seguía aún vacía. Antes de salir pasó por delante de la foto del director general. Era un político socialista cuyo hobby era tocar el piano.

¡Qué te jodan! -pensó. ¡Ya puedes seguir haciendo música! Artículo que edité el 10/2008

En los últimos 12 años el Santander ha pasado de unos activos de 400.000 millones de euros a 1.39 billones, y las cajas de ahorro dominadas por los políticos desde UGT e Izquierda Unida, hasta PSOE/PP han desaparecido. En el marco de la sociedad española se ha aceptado el rescate por 40.000 millones de euros de los últimos dominios del ladrillo.

En amplios sectores es un objetivo que la deuda personal o de las empresas se debe reducir, o que se debe trabajar sin crédito. Los últimos datos de compra de pisos arrojan cifras que representan el 10 % la producción de viviendas de la época álgida. En el terreno estrella de su momento la construcción trabajaban 1.900.000 personas y actualmente sigue dando empleo a 600. 000 personas. Los motores de la economía actualmente son el turismo y la producción automotriz asociada a un potente sector volcado a hacia la exportación.

Los bancos han diseñado un nuevo espacio, solo prestan en un contexto donde sus necesidades las determinan la Tasa de morosidad (no superior al 4.50). Aunque este no es un artículo económico, intenta responder a un aspecto y es el cambio de las percepciones de los españoles respecto a sus relaciones con los bancos y sus gastos. Es aquí donde dirigen sus actividades la supervivencia y la caza de oportunidades. En esta etapa,  comienza a extenderse una aceptación de la sociedad del espíritu Low Cost. Con ello aparecen las cadenas de la distribución que reducen el precio y aumentan el valor. Un ejemplo sintomático es poder comprar 3 croissants por 1,50 euro, algo imposible hace tres años, pero… en panaderías con un diseño espectacular.

Con lo cual, si Ud. me permite, lo resumiríamos: el control de la deuda personal, reducción del líquido puesto en el sector financiero, nuevos hábitos de compra, y superación del concepto “deme lo más grande y lo más caro”.

Ha llegado la austeridad y el cultivo de una nueva relación con el dinero no-propio. Y ha llegado para quedarse