OLGA

Un gran autor, fascinante bloggero, y excelente persona, Juan Recrivello, ha sido tan amable de ofrecerme un hueco en su ocupada agenda de blogs. Muchísimas gracias a ti, y por supuesto a tus lectores.

Estos días he estado pensando bastante (a pesar de no tener demasiado tiempo). Creo que en parte es lo que aquí (vivo en Inglaterra, una parte que se llama Yorkshire…Si os gustan las Brönte y especialmente Cumbres Borrascosas, pues por ahí) llaman “mid-life crisis”, la crisis de la madurez. No me apetece seguir con mi trabajo (y lo voy a dejar en unos meses), dejé el gimnasio y ahora me entreno en casa, he cambiado el color de pelo…

Por otra parte, llevo un año con esto de la auto-publicación, y como suele pasar con este tipo de aniversarios, he estado pensando.

Yo siempre he escrito. He amado la lectura desde pequeña, y nada me hacía más feliz que el que me regalasen un libro. Empecé a escribir cuando tenía 8 o 9 años y nunca lo dejé, aunque he tenido temporadas en que he escrito más que otras, dependiendo de lo que estaba haciendo. Algunas historias se las enseñé a parientes y amigas. Otras solo las leí yo. Escribía a mano, luego a máquina…

Por  cuestión de trabajo (encontrar trabajo de médico en España a principios de los 90 no era fácil y yo quería formarme como psiquiatra) vine a Inglaterra en 1992. El inglés se convirtió en mi lengua oficial, y recuerdo perfectamente un día en que paseaba por las cercanías del hospital donde trabajaba, yo sola, y me di cuenta de que estaba pensando en inglés. Unos años más tarde hice un cursillo de escritura creativa y empecé a escribir historias (cortas) en inglés. Y cuando estudié la carrera de Literatura Americana y luego hice el Doctorado sobre las películas de David Mamet, seguí leyendo, y escribiendo, aunque casi siempre en inglés.

De tanto en tanto pensé en publicar mis escritos, pero siempre entre el trabajo, los estudios, buscar casa, el gimnasio, mudarse… nunca lo exploré a fondo. Envié algunos artículos e historias aquí y allá, me publicaron algunas reseñas, pero poco más.

Escribí una novela que confiaba sería la primera de una serie juvenil e intenté buscar agente. Una me dijo que sí y luego no, y cansada de buscar exploré lo de la auto-publicación. Desde que publiqué El hombre que nunca existió (también en inglés, The Man Who Never Was), he publicado tres novelas cortas en inglés (de la serie Escaping Psychiatry que estoy traduciendo al español y las publicaré en un solo volumen), una novela juvenil (Gemela Maldad) y una novela romántica con tres finales a escoger Click Me Happy! (Feliz al primer clic!).

Me sigue encantando escribir. ¿Por qué escribo? Porque me gusta contar historias. La verdad es que es una manera de contarme historias a mí misma. Se me suelen ocurrir ideas del tipo… ¿qué pasaría si…? O se me ocurre una escena y me pongo a pensar cómo llegaron los personajes allí, quiénes son… O una situación… A veces las ideas se me ocurren y se queda la cosa ahí. Cuando mi cerebro se empeña en darle vueltas al asunto, suelo decidir que quizás valdría la pena empezar a escribir y ver qué pasa. A veces no pasa gran cosa. A veces es una historia corta, a veces algo más largo… Y a veces empiezo y, o se me acaban las ideas, u otra más urgente aparece y hay que empezar a escribir sobre eso.

Sí, escribir me sigue encantando. El problema es que si publicas un libro, ya que te has molestado en hacerlo, te gustaría que alguien lo llegara a leer. Y te informas, y te das cuenta de que hay toneladas de libros a la venta, y aunque hay muchos lectores, si no saben que tu libro existe, no van a comprarlo. Y lees sobre marketing, y promociones, y… De hecho escribí un post sobre ello. Os dejaré el enlace. Acabas harto de auto-promoción. Y las redes sociales… Conoces a gente de lo más agradable, que comparten cosas, gente que está en el mismo negocio que tú, y por supuesto, gente que te pide dinero, gente que te ofrece ‘sexo en vivo’, y gente que te pide que hagas ‘like’ aquí y allá, que compartas esto o lo otro, y gente que intenta venderte lo mismo que tú intentas venderles. Y te preguntas ¿qué tiene esto que ver con escribir? Por supuesto si alguna de las cosas que he hecho hasta ahora (videos, audios, blogs, portadas profesionales, apuntarme aquí, allá…) hubieran resultado en ventas fabulosas, no me lo plantearía, pero…la verdad es que no. Para nada.

Me gustan mis historias. Sé que por definición no soy objetiva. Pero he leído mucho y he estudiado literatura. Sé que habrá gente a la que les gustaran mis libros y gente a las que no. Una reseña de Click, en inglés, hace poco, se titula Not too bad (No está mal). Pues eso. No espero ganar nunca el Pulitzer, el Booker, o el Planeta. Más que nada, no quiero aburrir a la gente, porque no me quiero aburrir a mí misma. Si algo me aburre, lo dejo.

Así que no os daré más la lata. Os dejo enlaces al artículo que os comentaba, a mi página de web y a mi página de autora en Amazon (la información está primero en inglés y luego en español). Si tenéis curiosidad, echadles un vistazo. Y si no… Pues hay muchos escritores. Seguid leyendo. Yo seguiré escribiendo.

Muchas gracias a Juan y a todos por leerme.

Enlace al artículo:

http://olganm.wordpress.com/2013/05/21/estas-harto-de-promociones-de-libros/

Página de web:

http://www.OlgaNM.com

Página de Amazon:

http://www.amazon.com/Olga-Núñez-Miret/e/B009UC58G0