by XX

 

Mientras buscaba un artículo para publicar esta mañana he decidido cambiar de lado. Por ello antes de visitar al entrañable Inspector de Trabajo, que pide aparte de los pagos a la Seguridad social, la salud de los trabajadores y la Prevención en el Trabajo. ¡Lo tengo todo!, bueno me falta esa historia de la Prevención que al ser una empresa con menos de 10 trabajadores espero me de un plazo y no me ponga una multa. Por ello el artículo va de prevenir…

Le prevengo señor Inspector que Ud. debería pensar en las PYMES como el pulmón de este país y exigir estar al día de la Seguridad Social (pues somos todos) y olvidarse del Libro de Visitas entre otros, una cosa con folios que duerme durante años hasta que Ud. aparece por aquí y me lo recuerda (pues es mi obligación).

Le prevengo, que estamos hasta el forro de saltar vallas, pagar impuestos, rellenar solicitudes de amor que nos obliga el Estado y sus señores sentados allí para controlar las diez mil disposiciones que se han inventado para mantener sus empleos.

Le prevengo, que un Inspector inspecciona mejor las bolsas de fraude. Es decir Ud. antes de salir miro en su ordenador y vio que estábamos al día en los pagos ¿Por qué no marcho a Mataro (capital de empresas chinas y les pidió los papeles?). O deambulo por Barcelona para descubrir que está infectada de mini empresas que sus dueños llevan el cuchillo atravesado en la boca para facturar y sobrevivir.

Le prevengo que el bolígrafo que le di (pues ya se había perdido el segundo bolígrafo en sus citas) me lo tendrá que devolver.

Le prevengo que una parte del país está harta de escuchar a la izquierda en su lucha contra el fraude pero ninguno de estos vociferantes se pasan por su oficina y la de su jefe exigiendo que cambien de ruta… para ir a los verdaderos defraudadores “los del cuchillo atravesado en la boca”

Entre allí ¡joder! No le harán daño, a lo sumo le pegaran una paliza y no le prestaran el boli.