by j re crivello

Hablan hasta por los codos. Que yo arreglaré aquello, que fundaremos una nueva Arcadia, que a la Merkel le daremos un huevo, que los mayores deben cobrar más, y… ya puestos la sanidad que sea de oro y la educación con profesores para enseñar a rellenar los raviolis a los niños. Y esa intención de, nosotros podemos fundar y refundar todo lo que se nos antoje.

Son platónicos ¿Y eso? Es una enfermedad, que primero se contagiaron los cristianos, luego los católicos y ahora la izquierda. La podríamos explicar de la siguiente manera: la Idea es única y puede ser cambiada, solo necesitamos dotarnos de voluntad, purificarnos, hacer ese largo viaje de la cueva de Platón y fuera estará la luz, el conocimiento.

Y décadas de reformistas han caído prisioneros de este romance platónico de alterar lo subjetivo con más dosis de subjetividad. Y detrás personajes recelosos aguardaban para dominar el invento y adecuarlo a la realidad. A sus intereses. Eran papagayos del tamaño de un volcán: Stalin, Mao, o populistas del estilo venezolano, o Perón o cubanos de la mejor estirpe como los hermanos Castro.

¿Y qué hacer? Sin revolución ¡estamos a la merced del capital!, de los señores de la guerra, de los amiguetes del dinero. ¡Oh Dios!

El cambio, la reforma, la revolución es una mortadela envejecida que sabe a rancio y la repiten cada día, pero conduce a sueños que son inasibles. Sueños de la razón subjetivos y ansiosos que nos doblegan en la ruina material o moral posterior.

Una solución pasaría por dejar de ser platónicos, de ser religiosos. ¡Si! ¡Insúlteme! Por ejemplo ser de Nietzche, cínicos, improbables, cuestionar la moral subjetiva, la de Dios, o la que crea la razón, la ciencia. Huir de los maniqueísmos. Ser demócratas y tolerantes. Está claro que este territorio es un sin vivir:

No tiene reglas. No tiene un telos, como Aristóteles. No les gusta ni a los de izquierda, ni a los populistas, ni a los nacionalistas, ni a los religiosos.

¡Joder! Que complicado. Los jóvenes actuales están marcando la pauta, son solidarios, recelosos del Estado y los políticos (incluidos los que no son de la Casta), aman la vida y las gratificaciones espirituales y materiales y su red es su casa.

@Ese vasto escenario caótico y cambiante que no les garantiza nada@

Imaginar solo el presente tiene una ventaja, no seremos prisioneros de nuevos inquisidores pero tampoco de reformistas que crean escenarios para que los asalten el lobo que viaja con ellos esperando la oportunidad de re-conducirlos (¡1)

Me he soltado el pelo, si ha leído hasta aquí. Parezco un reaccionario antiguo y degradado al sofá de la tele y las palomitas, convendremos que ni Ud permitirá una nueva revolución platónica que nos lleve hacia territorios donde no exista la democracia, ni yo dejare que invada mi alma la mezquindad.

#Cambiemos, cambiemos, pero apartándonos de los viejos vicios de la izquierda. ¿Cuáles? No me haga repetir la lista…#

Nota:

(¡1)Lobos que asaltaron los movimientos populares de reforma o surgidos en el fastidio social: Hitler, Stalin, Mao, Perón, Chavez… Me ayuda poniendo otros nombres en su comentario.