The Beginning by ChristianSchloe

 by j re crivello

DNI 11563826,  excelente número si no fuera porque es mi DNI argentino extendido hace 42  años y abandonado. Los escritores tenemos una extraña dificultad: todo nos remite a la molicie de las letras. He buscado este fin de semana en cajones antiguos este tosco documento y no ha aparecido. Esta mañana, he llamado al Consulado y una voz femenina austera y latina me dicho que desde Barcelona el trámite supone un año. ¡Maravilloso! El pasado regresa y aprieta sin igual hasta que la otra mitad española no pueda servir. Pero tampoco, ni siquiera una ajada y superpuesta partida de nacimiento italiana.

Este feo y travestido documento verde oliva, mantiene la corriente del pasado. Que regresa: ¡a borbotones! Inalterado el futuro y seco del asco vital, todos nos encontramos jugando al póquer; en una media luna de recuerdos; en los incontables cambios que nos impone la vida.

Nada ruge con más fuerza que el nacionalismo sistematizado. ¡Nada! Y… todo. Es una continua afirmación de rivalidades, de luchas por el agua, la biosfera, la tierra, los derechos de trabajo, los permisos de venta y lo más descontrolado: el fútbol, el tenis, las motos. En ellos palpitamos con el color propio y metafísico. Allí nos dejamos llevar hasta meter los cuernos al enemigo.

¡Somos crueles! ¡Pasionales! Aparece la bandera o el tocado de color en las gafas o en nuestros sombreros. Somos un asno atávico que se encierra en su deseo: que gane aquel que nos representa. Nuestro elixir está a un paso de los labios. Sólo deseamos el triunfo imperativo del nuestro.

El citado documento, o el DNI español, no dejan de ser un sello, una marca, una alegoría numérica de cuantos son de aquí. Nada más ingenuo que la defensa de nuestra forma de entender la vida. Que comemos así, defecamos asá. O a los perros los vacunamos de tal manera. ¡Todo es cuestión de territorio!

Hace unos días, una amiga me explicó que tenía una víbora y ésta se acostaba a su lado estirándose. Al consultar con el veterinario, le aconsejó eliminarla. Su explicación fue sencilla.

“Se mide con Usted, hasta que llegue el momento en ser lo suficiente poderosa para devorarle”.

Extraño el pegamento del que estamos construidos. Una mezcla de animalidad y territorio. Una mezcla de posesión y silencio a la espera de consumar nuestro voraz dominio.

Y… he cambiado del territorio de la A hacia la E (¿o Ñ?). Pero en los sueños y en los espaguetis con tuco y pesto a veces amo a la I ¿Todo es un problema de letra? O, de paciente espera, o de crecimiento hasta ocupar el espacio psicológico. Sea uno u otro, en ambos la memoria siempre regresa…

#¿Apelando a nuestras miserias y fanatismos?# Un deseo: Larga vida al cinturón de Orión

Notas:

Orión, (el Cazador), es una constelación prominente, quizás la más conocida del cielo. Sus estrellas brillantes y visibles desde ambos hemisferios hacen que esta constelación sea reconocida mundialmente. La constelación es visible a lo largo de toda la noche durante el invierno en el hemisferio norte, verano en hemisferio sur; es asimismo visible pocas horas antes del amanecer desde finales del mes de agosto hasta mediados de noviembre

Estrellas principales: