by j re crivello

Ayer, un comentario en mi Face referido a la creación de 477.000 empleos de baja calidad me llevo a recordar este artículo del año 2009 que aparece en mi libro Planeta Zapatero. Era la primera vez que llegabamos a los tres millones de desempleados luego de 13 años de crecimiento. Juzgue cada uno donde nos encontramos. j ré

Tres millones: ¿le puedo contar algo?
Artículo escrito en 03/02/09

“A finales del 92, me quede en paro. Mi mujer a la vez encontró un buen trabajo. Yo me tire un año sin empleo, pues la empresa no cotizo y su sede estaba en Madrid y  trabajaba en Barcelona. Para que el inspector laboral fuera hasta Tres Cantos, debí esperar un largo año –de burocracia. Con mi mujer decidimos que criaría a mis dos hijos pequeños. Al cabo de ese largo periodo me invente un trabajo. Conseguí que una empresa holandesa vendiera sus productos en España. Comencé a dar clases particulares y a escribir. De aquella manera logre lentamente salir del pozo. Para ello aprendí informática en un ordenador antiguo con Windows  en inglés y Word en portugués. Ahora que recuerdo aquello con cariño, veo que en dicha crisis estaba la semilla de mis actuales profesiones. Profesor, empresario y escritor”.

Nos vamos a los 3 millones y pico de parados. ¡Menudo subidón!. El Dragón Khan es menos atrevido que estas cifras, casi nadie quiere mirar o comentar lo negativo. Están todos encerrados en su mundo, para ver cómo se mantienen en esta ola de hambre y atraso. Los autónomos pagando sus deudas e intentando cobrar, para luego mirar las cartas amenazadoras de Hacienda. Los trabajadores –los que trabajan, percibiendo el resultado que mengua y las diferentes estrategias que cada empresa implementa, para atraer el reducido consumo. En suma, los que están en paro organizando sus vidas. Este mundo incierto, cruel, se aproxima al estallido. ¡Y parece, que solo hay uno que puede decirnos hacia dónde vamos!.

¡Que no!. ¡Que no!.
Sea cual sea su papel, estimada señora o señor, apriete los dientes, compre a buen precio, contrate servicios a buen coste, valore la calidad, ayude a sus familiares. ¡Tome iniciativas!
Si nunca fue empresario, ¡Séalo! Si lo fue, y quebró, haga un curso y sea empleado. Con humildad, encuentre un nuevo sitio. Vaya tras él con rapidez y picardía, la sociedad le necesita.

¡Todos le necesitamos!.
¡Anímese!

Notas:

Link El Pais

Link a los datos de 2015