Hoy es el día del cáncer. Estúpida celebración. Escribí este artículo hace unos años para un amigo –le llamaremos E- aún vive y es feliz. Luego en 2014 esta enfermedad paso por mi familia y asistí a muchas sesiones acompañándole. Aún vive y es feliz. A aquellos que tienen un familiar en esta situación les invito a colaborar para que: aún vivan y sean felices. Debo confesar que en 2014 he llorado mucho y ahora soy feliz de ver a mi familiar sano y a mi amigo también J ré
La Quimio publicado en el año 2006
Una conversación abrupta con un amigo me puso en la pista. Había vuelto a recaer en el cáncer y el círculo vicioso le llevaba hasta la quimioterapia. Esta situación tan particular y a la vez general muestra la fragilidad de los humanos, como ilusos jugadores, nos enfrentamos con soberbia al día a día.
“Dos de cada tres personas tienen cáncer”. Su frase lenta, corrosiva se mueve con rabia. Mi reacción fue invitarle a caminar por la playa de Vilanova. La arena húmeda y densa y el golpe de la ola cínica y ausente darían intimidad a la lucha de este vital ser.
Grande es la nuez
Libre y trémula la palabra.
Descubre el tic tac que marca nuestras vidas.
Juan: “Yo ya no vivo para el futuro”, escandalosa afirmación que dejo escapar. En esa caminata, las ideas fluían dispares, me dije: es otra diáspora a la que todos nos enfrentamos. La pulsión de la vida, el ego, eros cual batalla, nos empujan a acumular favores, poderes, lisonjas. Es una trepidante carrera que tiene el futuro como Norte. Los seres que han golpeado contra una duna –como este amigo y tantos otros-, con firmeza se rehacen y de repente su pasión ha dado un giro. Aparece la intimidad, lo cercano y el goce sin sentido ni tiempo de esta aventura galáctica. Al observar sus pisadas en la playa, cada marca que describía era:
Una breve, concisa, apuesta por la vida.

Anuncios