by j re crivello… amigos cambio de tercio

Me asome por mi agujero y pude ver la larga pradera. Era un día demasiado caluroso, y el aburrimiento me llevaría a tener que dormir otra larga siesta, esta semana mi tripita había aumentado y debía correr un poco. Y… ¿si iba hasta el final de aquella curva? Era una zona peligrosa, pero un tilo gigante daba abundante sombra y el rio en esta época del año proveía de fresco. Me dije “corre ya” y en 5 minutos el paisaje había cambiado. Pero al llegar, mi sitio estaba ocupado. Un señor medio calvo, de cabeza suave y traje con corbata abierta ante tanto calor, observé que se sentaba en la única piedra disponible. No tenía pinta de ser cazador, llevaba un maletín pequeño y se había quitado los zapatos y los calcetines y arremangado la botamanga del pantalón. Muy cerca del agua sus pies iban y venían entrando y saliendo, parecía que ante el frio contacto del líquido le calmara y a la vez le alejara en dirección a mundos imaginarios.
Me situé ante él y le dije “Hola”
–Tu eres Bugs –contesto el con una media sonrisa
–Sí. ¿Cómo lo sabe? Te he imaginado desde que era pequeño –D_ney respondió.
– ¿A qué se dedica?
–Hago dibujos animados para niños.
¿Para la tele?
–Para la tele y el cine –dijo D_ney
– ¿Y qué le trae por aquí?
– ¿Quieres dejar de ser un conejo y convertirte en Buggs?
–Yo ya soy Buggs –respondió
–Pero tendrías la… fama, las mejores zanahorias, un prado a tu alcance hecho por los mejores dibujantes –argumento D_ney
–Todo, menos la fama y los dibujantes ya lo tengo ¿Que ganaría?
– ¿Cuál es tu mayor deseo no cumplido? -pregunto D_ney
–Ser un conejo faltón y alegre, y… se arrepintió de lo dicho para preguntarle
– ¿Porque estoy en su cabeza?
–Siempre he pensado en un conejo alegre y vibrante –dijo D_ney y continuo- coqueto y sin miedo, que se enfrentara a los cazadores y a los policías; alguien quien podría decir a los demás que la rutina era una paliza. El conejo mordisqueo nervioso la zanahoria para decir: “Ese sueño que Ud. dice es difícil de cumplir. Los humanos pasan largas horas viendo la televisión o caminando por esquinas donde a lo sumo se atraviesa un vecino con cara amarga y sin un ¡hola! Es más interesante, situarte delante de alguien y decir con fuerza ¿Qué hay de nuevo viejo? Y, ver en tu interlocutor, quien te mira, para responder sin aire que ¡nada! , ¡Nada! por ser lunes y los lunes solo se impone ver que… rasco
– ¡Que rasco! ¿Y eso que es? –exclamó D_ney
–Rascar en la basura, en el aburrimiento –dijo Buggs- o en la nevera con un nuevo yogurt que nos alimente ante tanta estupidez. Cuando me meto en mi agujero y veo que no se acaba el día presiento que la rutina muele mis sentimientos.
– ¡Vente conmigo! –insistió D_ney, en Hollywood acostumbramos a crear sueños que ayudan a la gente a soñar, o divertirse.
– ¿Que harán los dibujantes? Al conejo le preocupaba que esa fábrica no alterara su imagen sencilla y dispuesta a pasear por el prado sin más.
–Copiar tu estilo, tus dichos, tus modales –refirió D_ney y agrego: Tendrás pradera, coche, casa y hasta si te atreves un perro a tu disposición
– ¿Y cuánto durará esto?
–Un año. Luego regresaras a esta pradera, a este rio, a este tilo que parece una sauna sin necesidad de ser socio. D_ney ya había dejado sus pies quietos dentro del agua. Para Buggs aquello era tentador, romper con la monotonía, clausurar su casa por un tiempo, o dejársela a su amigo Tar. Luego montarse en un avión para estar en unos estudios que –según explico D_ney habían construido en Barcelona, por ser la ciudad del diseño, de la amistad, de la imagen. No era más que un tiempo de nuevas aventuras. Pero dudaba, hace unos días, un tipo de la Warner le había hecho un ofrecimiento parecido y aun se lo pensaba. Le hizo una pregunta:
– ¿Porque habiendo tantos conejos se fijan en mí?
–Buena pregunta dijo D_ney, tal vez porque tu fama ha llegado hasta mí, o mi sueño te ha encontrado. Ambos debían unirse. Buggs mirándole, le dijo: “venga conmigo”, D_ney se puso los calcetines y las botas, ambos fueron hasta una suave montaña que luego bajaba en pendiente para dar al Mediterráneo. Buggs se estiro y le invito a hacer lo mismo. Y le pregunto: ¿que se imagina? D_ney comenzó a explicar una larga historia que duraría hasta la noche, luego regresó a Barcelona. Buggs prometió trasladar su casa por un tiempo a los estudios que crearía la productora para realizar los nuevos cortos sobre sus aventuras. En el contrato habían dos clausulas secretas.
One) Una caja de zanahorias frescas por día recogidas de los huertos de El Prat al lado del Aeropuerto de Barcelona.
Two) Una pistola de juguete de la marca “el faltón” preparada para ser utilizada contra los turistas en el centro de esa ciudad.

NOTAS
Todos los personajes de dibujos animados que tienen, como Bugs Bunny, una larga carrera, evolucionan en su diseño de tal forma que resulta imposible atribuir su paternidad a un solo artista, sino, antes al contrario, a toda una serie de personas que ayudaron a definir tanto su apariencia física como su personalidad.
Existe una teoría ampliamente difundida, que surge de un comentario de Frank Tahslin (recogido por Mike Barrier), según la cual Bugs Bunny no sería más que un plagio de Max Hare, la liebre de “The Tortoise and the Hare” de Disney. En apoyo de esta teoría está el hecho de que el diseñador de Max Hare, Charlie Thorson, fue también uno de los encargados de rediseñar a Bugs. Sin embargo, la aportación de Thorson no se produce hasta un par de años más tarde y, por otro lado, la simple comparación de ambos personajes, desmiente de forma categórica esta teoría.
Es en “A Wild Hare” donde Bugs adquiere esa chulería y sofisticación que lo definirán (con sutiles diferencias entre los distintos directores que usan al personaje) para el resto de su carrera. También es Avery quien proporciona al conejo su famosa frase “¿Qué hay de nuevo, viejo?” (What’s Up, Doc?). La importancia de “A Wild Hare” es tal que muchos críticos consideran esta película como la primera de Bugs Bunny, y las anteriores como películas de personajes diversos que, de una forma u otra, guardan algún parecido con Bugs.
Fuente: http://cartoonclasico.blogspot.com.es/2006/10/los-padres-de-bugs-bunny.html

Anuncios