Artículo escrito y publicado agosto 31 del 2011 y corregido nuevamente j ré
Miles de desaparecidos de la democracia comienzan a abandonarla, son aquellos que sostienen que es necesario refundar el sistema, o expropiar los bancos o arrebatarle al capital financiero su poder e independencia. Un capital que esta bautizado como “los mercados” y que les dice a los gobernantes de España e Italia, dormidos en un sueño opíparo de deudas que deben ponerse a hacer reformas. ¡Y estos despiertan! –en mayo de 2011 Zapatero, y hace unos días Berlusconi -el segundo en sus fiestas de sol y nalgas frescas decide tomar medidas-.
Pero el fatal argumento de los inversores desbocados y ansiosos de recuperar su dinero les lleva a comerse hasta EEUU. La gran potencia endeudada en 70 billones, la cual sigue deseando quemar trigo en ganado, para parir vacunos de Mac Donalds, mientras 1000 millones de personas carecen de proteínas. En esta espiral de consumo y servicios sociales desequilibrados nadie se atreve a reformar, a recortar. La parálisis aumenta y los mercados generan órdenes histéricas de venta para salvarse del inolvidable lio en que la socialdemocracia “linda y preciosa” nos ha metido –me incluyo en ese sueño.
¡A todos nos gusta que no receten un Ibuprofeno gratis en el Ambulatorio de urgencias a las 3 de la madrugada!
Pero el sueño se ha acabado. Los líderes de opinión están virando, y nos preguntamos: ¿hacia dónde?
Dirá al respecto un ex amigo de Rodríguez Zapatero en las páginas de El Mundo, Jordi Sevilla(1): “nos equivocamos, también, si no reconocemos el impulso autodestructivo con que a veces, actúan estos mercados en demanda creciente de mayores austeridades y recortes del gasto cuando nuestro sistema crece, precisamente mediante el gasto que compra lo que se fabrica”. Los liberales al estilo Zarkozy / Merkel van más rápido, le ordenan al BCE que compre deuda de los países sometidos a presión (España/Italia) por los mercados, o seamos sinceros, por sus inversores que no desean renovar su Deuda por que no se fían de ellos. Pero exigen reformas, cambios en sus sociedades.
Con ello un sector de la sociedad se marcha de la democracia ¿hacia dónde?, tal vez en dirección a: ¿modelos de asambleísmo y plaza pública?, de ¿peronismo idealista?, o como en el Norte de Europa convierten a la ultraderecha en director de la orquesta. Y está encantada de tocar canciones alegres de imposibles… para captar votos. ¿Regresara el fascismo? O ¿una izquierda atropellada y llena de metáforas referidas a cambios imposibles de gestionar? Es una cacerolada que nace en los insatisfechos y… que cuestiona el sistema de representación.
#Una gran insatisfacción recorre Europa, y en esos deseos veremos muchos cadáveres futuros#

Notas:

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