By j re crivello -De mi libro Capitalismo… que algún día publicaré-

Dirá Max Weber en su clásico: “la Ética protestante y el espíritu del capitalismo” referidos a Calvino y por ende el espíritu calvinista del que tantos mencionan -un poco aceleradamente-, que la cura de las almas era posible mediante dos tipos de consejos “en primer término, se prescribe como un deber el considerarse elegido y rechazar como tentación el demonio” Lo cual asocia con la poca seguridad en la fe, y la segunda consideración es la que nos interesa reflexionar: “afianzarse en la propia profesión se considera ahora como un deber para conseguir en la lucha diaria la seguridad objetiva de la propia salvación y justificación”(1)

Podemos contemplar cómo se pasa del pecador humilde y abatido de Lutero que debe conquistar su gracia con el arrepentimiento a “los santos seguros de sí mismos”. En nuestros días valoramos a este tipo de religioso del self made man que logra su salvación y su identidad por medio “de recurrir al trabajo profesional incesante, único modo de ahuyentar la duda religiosa” o… de aliviar su soledad espiritual –agregaremos. (2).

“Ayer deje mi trabajo a las 12 de la noche. Había que entregar el proyecto y no podía hacer otra cosa”
La globalización ha acentuado la competencia entre diferentes sociedades, y en este renacer de las desigualdades también observamos la aparición de diferentes éticas del trabajo y el espíritu que señala Weber hace más de un siglo adquiere una nueva dimensión. Millones de personas luchan por afianzarse en la propia profesión “como medio para ahuyentar la angustia suscitada por el sentimiento de la propia inferioridad moral ante el afán del dinero” (3)
Nos preguntamos ¿surgirá un nuevo espíritu del capitalismo basada en una ética no religiosa? ¿Serán las sociedades asiáticas las que dominarán el próximo siglo quienes la elaboren?

Tal vez sean difíciles las próximas respuestas del siglo XXI, ante ello he consultado a la Sra Ling. Es una dama atrevida que aparece en alguno de mis libros de cuentos, la cual me ha enviado un extracto del dialogo que mantuvo con El Gran Dragón y reproduzco con su autorización:
–El camino de la Ira se elige y práctica. No estaré allí ni… ¡que me arranques la vida! Luego mirando al Gran Dragón la Sra Ling exclamó ¡Ahora debes pagar el servicio!. Has convenido un precio antes de venir a mi casa, lo has acordado con tus cinco consejeros. Ellos dan fe. El Gran Dragón había recuperado su estado anterior, estaba incómodo con el acuerdo y prefirió pagar antes de acabar con ella, pero, preguntó cuál era el precio:
– ¿Cuánto? La Sra Ling saco una lista de 101 personas que sufrían su persecución –y dijo: ¡Solo liberales!
–Esto es más que lo que vale tu servicio –dijo él
–Al entrar mi precio era tu alma, y… ¡tú lo aceptaste! Pues bien, imagina que cambias tu alma por estas 101 almas.
– ¿Y si no? –Pregunto con fastidio el Gran Dragón. Ella respondió:
–Tú dominas la materia, yo el espíritu. Si no lo aceptas te irás secando en los próximos siete días. Su cliente se puso de pie y uno de sus consejeros agarro la lista. Desde la puerta él, antes de salir le sermoneo:
–Vivirás muy poco, muy poco Y se marchó. (4)

Notas:
(1) M. Weber pág. 138 La Etica protestante y el espíritu del Capitalismo. Ed Península Año 1973
(2) Christian Directory, Baxter
(3) M. Weber pág. 138 La Etica protestante y el espíritu del Capitalismo. Ed Península Año 1973
(4) El Gran Dragón es quien gobierna actualmente en China. La Sra Ling cuentos, ver texto completo https://bcnexpres.wordpress.com/2012/09/25/22-la-sra-ling-recibe-la-visita-del-gran-dragon/
(5) Self-made men […] are the men who owe little or nothing to birth, relationship, friendly surroundings; to wealth inherited or to early approved means of education; who are what they are, without the aid of any of the favoring conditions by which other men usually rise in the world and achieve great results. (Págs. 549-50) Fuente Wickipedia

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