Amigos…Hablamos de la representación política y su cambio -jré crivello-

La sociedad de la representación política se parece al espíritu caníbal. Señores y señoras reglamentados en opíparas sesiones donde discuten si el árbol es amarillo o marrón. No hablan para la sociedad. Hablan para sus tribus. Para aquellas elegantes y antiguas fracciones que se agrupan ante los misterios de la vida y los intereses. Antes los políticos eran reformistas o revolucionaros. Hoy trabajan para resolver los problemas de la gente –dirá Rajoy-. Otros de nuevo cuño se aúpan en el discurso olvidado y viejo como la tripa de este escritor, en discursos en contra del poder. Son los nuevos populistas, de gran verbo, de soluciones de reparto de la riqueza y números oxidados. Algunos les aplauden, otros les miran con desconfianza.

¡Caníbales!
A veces la regla del pasado angustiante y vital de dejar al rey todo el poder y que él se encargue de nuestros asuntos, pero los padrecitos al estilo Mao, Franco, Hitler, Stalin o los astutos latinoamericanos de Perón o Chávez no resuelven más que los días de gloria y pastel. Grandes discursos vacíos llenan la Tierra de estos hombres.

¡Caníbales!
Y entonces… ¿Qué hacemos? Un primer consejo que me doy –y si me permite les doy- amar la libertad. Usar la tolerancia y cambiar al caníbal de turno por otro… ¡caníbal!

Diccionario de la Real Academia de la Lengua. ¿Cuál elige?
Caníbal.
1. adj. antropófago. U. t. c. s.
2. adj. Se dice de los salvajes de las Antillas, que eran tenidos por antropófagos. U. t. c. s.
3. adj. Dicho de un hombre: Cruel y feroz. U. t. c. s.
4. adj. Zool. Dicho de un animal: Que come carne de otros de su misma especie

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