Imagen Rafal Dutko
Amigos les presento el siguiente y último debate –j ré.

P. ¿Se puede combatir a ese establishment desde la política?

R. Owen Jones El debate político está hoy en los matices y no en los contrastes radicales. El final de la Guerra Fría fue el final de la historia, en palabras de Fukuyama. La izquierda como visión de la sociedad colapsó. El nuevo laborismo fue un producto del fracaso. Asumió los presupuestos del thatcherismo, igual que los Gobiernos conservadores de los años cincuenta aceptaron los del laborismo de posguerra. En 2008 la presunción de la izquierda, o de lo que restaba de ella, fue que el neoliberalismo había quedado desacreditado, así que emergería una alternativa. Pero eso no pasó. Milton Friedman dijo que los cambios se consiguen a través de una crisis, pero depende de las ideas que haya en el aire. Y la izquierda no tenía muchas ideas en 2008. Por eso la derecha mantuvo su hegemonía intelectual.
“El ‘establishment’ es la amenaza a la democracia desde arriba. Exhibe gran triunfalismo”

R. J re crivello En España observamos una situación diferente, de los últimos treinta años quien ha gobernado, con la excepción de dos gobiernos de derecha de tan solo diez años ha sido la izquierda, el resto ha sido el PSOE. El Establishment no ha mutado, se ha interrelacionado en una confluencia de valores comunes y referencias a la Transición, pero su modelo está agotado.
¿Y cuál es su resultado? De una manera esquemática: una economía competitiva pero con un ejército de desempleados de un 22%; una educación de baja calidad; un Estado poco profesionalizado y dividido en capillas nacionalistas que le dirigen solo enfocados a satisfacer su interés; una sociedad de intereses corporativos y reglamentaciones para defenderlas; un bipartidismo que le representa ante la sociedad pero agotado y sin ideas. Y dos partidos emergentes que identifican los cambios e intentan reformar partiendo de lo que la
sociedad responde en las encuestas que le produce una gran insatisfacción.

P. ¿Qué espera de ellos? Se refiere a los líderes de la izquierda (nota de J re crivello)

R. Owen Jones Su misión original era ser la voz de los trabajadores. Y estos han sufrido la mayor caída en sus ingresos desde la época victoriana. La mayor parte de la gente que está en la pobreza trabaja. Se levanta por la mañana para ganarse su pobreza. El laborismo debe preguntarse por qué vivimos en una sociedad que sirve a los poderosos en lugar de a los verdaderos generadores de riqueza. La riqueza la creamos todos: los trabajadores, el Estado, el profesor, el médico, los limpiadores. Debe estar mejor distribuida.

R. j re crivello Nada, estos líderes en España siempre se han considerado los dueños de la fe, neoplatónicos con interés en cambiar la sociedad pero lo que han hecho es acomodarla a sus intereses. Con lo cual, me alejo, nos alejamos de esta visión de la sociedad que es necesario reinventarla, tal vez sea mejor moverse en los esquemas de Nietzsche, y es considerar la individualidad como creativa y generadora de valores.

P. ¿La casta de Podemos es lo mismo que su establishment?

R. Owen Jones Supongo que sí. Para ellos es un poder al que no se le puede exigir responsabilidades, corrupto legal y moralmente, cuyo comportamiento colisiona con los intereses de la mayoría de la sociedad. España demuestra que, cuando la gente lo pasa mal, no es inevitable que la beneficiada sea la derecha populista. Es una lección para todos nosotros. No tiene por qué haber una política del miedo: es posible una política de la esperanza. La política de la esperanza dice que la injusticia es temporal y puede superarse.

R. J re crivello Definir como casta a todos en general puede ser un error y con ello cierra el camino a la reforma dividiendo a la sociedad entre los fundadores del régimen institucional y sus sucesores. Lo más sensato es lograr devolver el poder de elección al ciudadano y retirarlo del “Comité Central” de los partidos. Las listas abiertas permiten escoger de la lista oficial del aparato partidario y producir combinaciones todo ello unido a candidatos elegidos en convocatorias abiertas. Aunque esta es una parte del cambio, el otro reside en las instituciones corporativas donde van a descansar los políticos retirados que mantienen el Statu Quo.

P. ¿Podría triunfar un movimiento así si se define como de izquierdas?

R. Yo soy socialista. Creo que la retórica de derecha e izquierda sigue siendo válida. Pero es la gente ya politizada la que piensa en términos de derecha o izquierda, los que vivimos en la burbuja política. La mayoría piensa en términos de vivienda, empleo, servicios, salarios, hijos. Y hay que afrontar esas preocupaciones de una manera convincente. Quien quiera cambiar la sociedad debe mirar dónde hay un movimiento con éxito y ver qué han hecho bien, y qué ha hecho mal la izquierda tradicional.

R. J re crivello Yo soy liberal. Es un virus que muta, lo siguen muy pocos y parece ser una enfermedad que triunfa, y según la izquierda, el neoliberalismo es el sueño en boga, aunque no creo que esto sea así. En el caso concreto español, quien triunfa es la izquierda. Ha diseñado este Estado y esta sociedad –con permiso de los nacionalistas de derecha- durante treinta años y la frustración de los trabajadores dirigida a la Crisis debería ser enfocada a reformar la sociedad liberándola de los supuestos estatalizadores y el corporativismo del actual Establishment. En la Casta en algo coinciden (la derecha y la izquierda) que el Estado está a su servicio; por ejemplo si es una gran empresa media con el gobierno para obtener contratos, si es un Partido o Sindicato quiere vivir de las subvenciones; si es un funcionario impide que se certifique la calidad de su trabajo. Quien quiera cambiar la sociedad deberá ser independiente y transversal.

P. ¿Es esta incapaz de proporcionar el cambio que usted busca?

R. Owen Jones Grecia y España demuestran que, si la socialdemocracia ataca a su propia base, no puede confiar en la lealtad de esta porque encontrará alternativas. Si el laborismo llega al poder y ataca a sus seguidores, atravesará su propia pasokificación y eso podría abrir el camino a fuerzas como Podemos o Syriza. Vivimos en una era en la que la socialdemocracia puede ser eclipsada por fuerzas más radicales. Tras la Guerra Fría, eso no estaba en el guion. En la era de la austeridad, el proyecto de la socialdemocracia está en una crisis profunda y será eclipsado por fuerzas más radicales.

R. j re crivello Si no se produce un cambio veremos fuerzas radicales que destruirán la democracia, pero pueden ser de izquierda o de ultraderecha, ningún guion está escrito.

P. ¿Toda era, incluida esta, vive en la ilusión de que es permanente?

R. Owen Jones El búho de Minerva solo emprende el vuelo con la llegada del ocaso, decía Hegel. Creo que estamos ante el ocaso de esta era. La transición a una nueva será muy difícil, pero sucederá. Cuando el neoliberalismo tuvo su auge, que aquí fue con el thatcherismo, la izquierda era triunfalista. Creían que Thatcher no iba a durar. Mis padres lo creían. No se dieron cuenta de que asistían a la construcción de una nueva era. Las enseñanzas de nuestros antecesores, que desafiaron viejos órdenes y ganaron, deberían darnos esperanza y dar miedo a los poderosos. Demuestran que todo orden caerá y será sustituido. Lo importante es qué lo sustituye. Yo quiero una sociedad construida para la gente trabajadora, creadora de riqueza, no para una élite. Una sociedad donde la democracia alcance. Esa sociedad será construida algún día y esta, también, pasará.

R. J re crivello Cuando Felipe González llego al poder creíamos que la socialdemocracia realizaría su sueño y termino en el fracaso de la corrupción y los amiguetes. La derecha de Aznar solo fue una fugaz insistencia, y Zapatero reconstruyo una socialdemocracia edulcorada y sin visión.
Coincido con Owen “Yo quiero una sociedad construida para la gente trabajadora, creadora de riqueza, no para una élite” pero disiento en algo, la globalización nos llevara tan lejos que los sueños estallaran bajo nuevas formas de trabajo agresivas y crueles como jamás hayamos visto.
Aunque podemos imaginar un camino intermedio, combinar lo mejor de la socialdemocracia europea con lo mejor del liberalismo europeo. Un estado pequeño y eficiente al servicio de la gente y una sociedad con una mínima protección segura, estable, imparcial y eficaz, en un marco regulatorio más reducido y que lo demás sea la libre creación de los individuos más listos, o de los más solidarios. Y una sociedad en red donde la gestión de lo público o lo privado sea universal.

En suma, la sociedad se mueve entre la creatividad y el talento de los individuos más dinámicos y emprendedores, y la fuerza e insistencia de los más solidarios.

Nota:
A los europeos le quedan muchas tareas, una de ellas ayudar a liberarse a África, la cuna donde nacimos y desde donde venimos.
¿Quién es Owen Jones?

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