by j re crivello

Imagen Robert Capa

No existen maridos perfectos, ni amores perfectos, ni salsas perfectas. Ni la caminata larga al lado del mar. Solo es posible considerar cada minuto como nuevo e intranquilo pero cargado de oportunidades. A veces cuando la desgana nos llena de asco y nuestra vida nos aburre y parece ilegitima para nuestra fuerza y preparación, en ese saco de fiebre y miedo, en ese saco… surge la posibilidad de alterar el sentido que nos roba la ilusión.

Solo allí. Solo en ese infierno se abre una posibilidad. Y nada de lo que deseemos o nos impacte será perfecto, tal vez lo perfecto resida en esa aventura, aún por transitar.

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