by j re crivello

A menudo el sepulturero encierra, sin saberlo, dos corazones en un mismo ataúd. A. De Lamartine

Siempre menciono que entre mis amigos del bachillerato había uno que fabricaba ataúdes en una empresa familiar de su padre y era un tipo feliz y alegre. Tal vez porque pensaba que era lo mismo que fabricar cajas de bombones de la Nestlé. La frase de A. De Lamartine que nos antecede es enigmática de por sí; el primer corazón es quizás de aquel que ha fallecido y el segundo pertenece a las vidas que ha dejado en la gloriosa Tierra. Es en este sitio donde criamos perros, charlamos con gatos, metemos pájaros en un alfeizar, o coleccionamos seres a quienes amamos o des-amamos.
Una larga borrachera, ¡en fin! De emociones. Y cuando se cierra la caja que mi amigo ha fabricado con tesón nos acompaña algún corazón y varias lagrimillas. ¿Por qué me he metido en esto a mitad de semana? Tal vez, debido a tener un viaje familiar planificado y que aparece como un punto en el calendario y a medida que se acerque moverá mi corazón que ha acompañado a otros viajes.
Si, Tal vez. ¿Ud. los tiene también? He preferido terminar este corto artículo con otra frase…
# Las personas reales están repletas de seres imaginarios# Graham Greene

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