by j re crivello
“Megumi Ushikubo -autor de un estudio referido a estos hombres, citaba a mujeres que afirmaban que muchos de los hombres con los que salían no lo querían hacer si no tenían el cabello en perfecto estado”.

“Un estudio realizado por el gobierno japonés confirma el creciente desinterés por la pareja y el sexo en la sociedad nipona que, desde la década de los 70, ha visto bajar el número de matrimonios. El 60% de los hombres y el 50 % de las mujeres entre 18 y 34 años no tienen pareja. El informe sostiene que muchos de los jóvenes ni siquiera buscan pareja.
El citado estudio nos muestra como estos hombres tendrían como rasgos característicos “la evasión por el sexo, el gusto por la ropa, la dieta, el ahorro y la necesidad de vivir una vida tranquila alejada del estrés competitivo de la sociedad nipona”. Fuente La Vanguardia año 2011

Los japoneses son unos tipos raros, se saludan escondiendo la intención, o algunos jóvenes se encierran -los hikikimori- y otros trabajan hasta la obsesión desconectándose de algún aspecto de la sociedad.
Pero esta raza de tipos que comen verduras, digamos se manifiestan abstemios en el compromiso. Para los que nos situamos en la esfera de los casamenteros, o audaces tribunos de una capa de sexo, no nos deja de producir cierta confusión. Tal vez esta abstención de carne se asocie con que estamos convirtiendo el paraíso de fantasías femeninas, en un paraíso de objetos de consumo. Hombres herbívoros en el sentido que reemplazamos los goces de la teatralidad masculina (el ligue, la danza sexual, la sensación por ser los más macho) por un mundo igualitario y donde ellas ejercen su libertad… asustándonos. El territorio de la caza y el clan en los genes del simio- masculino esta democratizado y las reglas aparecen sujetas a roles y acertijos con demasiadas cláusulas para acceder a la civilización del amor y nos alejan del apetito felino y desigual.

El termino soushokukei fue acuñado por el escritor Maki Fukasawa en 2007. El rotativo señala como característico en este grupo de jóvenes la falta de competitividad en el trabajo; el interés por la moda; el cuidado de la línea; estar muy apegados a las madres y una marcada falta de interés en tener citas y relaciones sexuales. (Fuente citada)

¿Los hombres españoles nos hemos vuelto señores del sexo de la fantasía? ¿Herbívoros? Cada vez que voy al gimnasio la tasa de suicidas del colágeno, las cremas, los rasurados y los bodies mentales va en aumento.

#Solo los curas aún mantienen esa fe interior que bulle de sexo prohibido# Los demás somos herbívoros…

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