by j re crivello

Algunos hablan de oportunidades, otros de la excelencia, inclusive comentan: ¡respeto al cliente! No deja de abundar la palabrería hueca, sin sentido. Cada mañana al levantarnos entre nuestras preocupaciones están los pagos, el tirar la casa adelante, el poder llegar a final de mes. Y concedernos, algún que otro gustillo. Los escritores creamos fabulas que nos transportan a otros mundos, o realizamos brutales asesinatos que luego el lector reconstruye, hasta descubrir un hilo fino que conduce a una mente enferma. En otras, un meteorito, o un error aplasta el orden establecido y prisioneros del pánico, entre miles de muertos algún solitario ve un trazado de resistencia. A lo sumo, también escribimos de un leve amor, quien muestra una anterior relación, que aparece, para dejar en el argumento una malla de rencores, miedos e intolerancias. Multitud de cambios. Agujeros siniestros que unidos por el personaje principal nos conducen hasta el precipicio. Mientras nuestras vidas se superponen a los mundos ficticios. En tareas tales como, llevar los críos al cole, reponer la nevera o imaginar un orgasmo: ¿solitario o unido al amor?

Hace días tuve un sueño: “me despertaba y recorría las diferentes habitaciones del piso. Una gran tormenta evacuaba fuera la sal de la incómoda naturaleza. Dentro, las paredes rezumaban agua en sus muros. Una inundación tranquila, comenzaba a tejerse alrededor de mis pies. No tenía miedo, ni preocupación, ni fastidio. Decidí regresar a mi cama”. ¿Extraño sueño o favorito de nuestros traumas? Algún lector pedirá una interpretación o ya estará convencido de algún destello. Si miramos bien, el agua nos remite a una tienda inmensa, rellena de satisfacción. En aquel inmenso garaje de vida, nuestra madre nos anima a dar el salto. Una vez fuera, la neurosis o la histeria. La alegría o la ausencia, ¡claman! Es cuando aparecen los vendedores de mercado, las oportunidades, la excelencia, o los caprichos.

No hay porque cumplir con tanto rigor, solo amar y saltarse -porque no, tanta fiesta de oportunidades.

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