Comienzo a leer el libro de Thomas Piketty, lo hago sin mayores gafas ideológicas que la de suponer que una de sus tesis principales: la creciente desigualdad en la distribución de la riqueza puede ser dominada por impuestos progresivos.

Debo confesar que después de haber leído El Capital de Marx a los 22 años, con 60 vuelvo a tropezar con otra obra: la de Piketty se llama El Capital y tengo escrita una obra sin publicar que recibe el nombre de: El Capita(lis)me. Ante lo cual en 60 años es un tema que los sectores de izquierda consideran fácil de resolver y en mi caso, cada vez me genera más dificultades de reflexión y una gran perplejidad.
Pero a las masas civilizadas les importa un pito este tema, viven sumidas en el consumo egoísta de contenidos digitales (de la cual Tele 5 es su madastra) y las Elites (en ello tiene razón Piketty) luchan por una parte del pastel con los millonarios por herencia (grandes directivos vs. Grandes patrimonios).
¿Hacia dónde vamos? No avizoro respuesta, afortunadamente hacia el socialismo ya no. ¿Hacia una sociedad de Elites golosas, egoístas y de masas depauperadas viviendo el sueño de Disneylandia?
Es posible, o también hacia Estados al estilo Putin, pero del que su mejor modelo es China: una Elite de partido corrupta y de linaje familiar asociada a grandes capitalistas que odian el modelo que les da su poder y riqueza, en una sociedad de derechos limitados.
O, aquel que nosotros conocemos: hacia una socialdemocracia europea, en la cual el Estado malcría a sus hijos con subvenciones mientras arrastra una deuda creciente y un déficit fiscal, que se mantienen con impuestos progresivos, y en la cual la sociedad civil ejerce un cierto control sobre sus grandes capitalistas, pero en la cual la globalización reduce e impone crecientes cambios de origen internacional.
Cuando termine el libro… hablamos. –j re-

Notas:

Link a la obra en catalán: http://www.casadellibro.com/libro-el-capital-al-segle-xxi/9788482647449/2380629

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