orilla_del_the_flathead
La imagen es de hace 30 años pero muy sugerente -j ré-

by j re crivello

Usamos la ducha para muchas cosas, todos para ducharnos, otros para alegrar el alma de la gran Dios Eros, algunos para planificar guerras, o re-pensar sobre su vida y otros cantamos a veces despacio o a veces de manera destemplada.

Los malos cantantes –y en ellos me incluyo- desafinamos pero dentro de ese espacio se eleva nuestra fuerza interior, ora chillones, ora estériles, ora desgarradoras. Tenemos canciones repetidas viejas, de señores o señoras que están en el Parnaso de los tiempos.
Rosa rosa tan maravillosa como blanca rosa. Sandro (1)
Un cantante de labios atractivos que en los 70 del siglo pasado fue número Uno y que a veces recito en mi ducha. Me imagino que Ud. tiene el propio, incombustible, tremendo, ¡maravilloso! Pues de ello se trata de pasarse gel y gritar como loco/a en esa cascada para dejar salir se genio que llevamos dentro y respira angustiado. Y… ¿si no he cantado nunca? Pruebe, primero se trata de encontrar una canción que se ajuste a su temperamento, y que al repetir su estribillo le deje escapar desde sus pulmones lo que le aprieta el pecho, lo que le angustia. Y… ¿Qué dirán los miembros de mi familia? Puede empezar a ducharse cuando ellos no estén y practique, luego les suelta en la cena… ejem, es que ahora canto en la ducha pues un amigo me ha enviado un artículo de internet que aconseja cantar en la ducha y luego ya puede soltarse, cada día; si Ud. se ducha cada día, si solo se ducha una vez a la semana su problema no es cantar sino aprender a lavarse, a nadar en los geles, a utilizar esas duchas modernas donde los litros de agua le llevan por paraísos nunca vistos que son mejores que acumular olores faltones y molestos a su vecindario.

#A veces esa obsesión por las series americanas en que las mujeres preparan la ducha con velas y otras cosas parece irreal. ¡Cante! ¡Cante fuerte y rompa los cristales!#

Notas:
(1) Sandro cancion Rosa
(2) Normas del Doctor Vicente Alonso para la ducha
“Y una vez encontramos en esa ducha diaria el punto justo, hay una serie de pautas que sí son conveniente cumplir. Por un lado el tema de los jabones. Las zonas sensibles como genitales, pies, axilas y manos sí requieren de un enjabonado diario, «pero en el resto del cuerpo no es necesario abusar, porque pueden desecar la piel. Salvo en las zonas sensibles, el lavado de arrastre del agua sería suficiente para esas zonas.
En el gran dilema entre ducha o baño, la primera gana entre las recomendaciones para el cuidado de la piel. Además ésta debe de ser corta y con agua entre fría y templada. El doctor Alonso recomienda por último utilizar jabones neutros, con bajo contenido en detergente, además de «no abusar de los exfoliantes e higienizarlos muy bien después de cada uso». Ver artículo completo

Anuncios