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by j re crivello
El zumbido incierto fue aprovechado por otro miembro que ocupo su puesto. En el interior de esta inmensa colonia nadie estaba a salvo de una actitud cooperativa.

El mandato bajaba escalera abajo de cada cresta, la miel solo era el reflejo de una ácida organización laboral. ¡Me cachis!… se parecían a los humanos. Tal vez su gran diferencia era su actitud frente al caos. En la colmena el trabajo hasta la extenuación era norma tan inalterable que imponía un estilo donde el crecimiento y la agrupación de la colonia era un factor de protección ante los intrusos y el optimismo ciego al futuro.
En los humanos el caos, la indigencia, las redes mafiosas, a veces responderán a cambios, tal vez producto de la agrupación que surge en la crisis y las diferencias. Por citar, el tirano y la dictadura eran cuestionados por una masa de individuos, y al final le doblegaron. Sin liderazgo emocional que les impulse en pos de un objetivo, multitud de ejemplos históricos se resuelven con el resultado por el cual no se impondrá la virtud en el interior de la banda. Por citar un ejemplo histórico, Gadafi fue el señor durante 40 años, pero su razón generaba una gran insatisfacción.
El reagrupamiento emocional enviaría a millones de individuos a abatirle cobrando ante su razón un botín temido, ante lo cual se nos ocurre la siguiente reflexión:

En el interior de la sociedad, la libertad es un nuevo valor que marca un sendero.
En otras agrupaciones humanas, tales como los campos nazis, todo es disimulo y muerte. La cooperación es una norma rígida impuesta por la jerarquía que degrada y automatiza el horror. Se impone el miedo y la delación, el hambre y la tortura.
¡Un enorme campo dominado por el sin sentido!

De nuevo aparece la fatal dirección humana, la moral es construida en la extenuación. Se debe mantener la cámara de la muerte como principio de la sociedad, donde esta acaba es su verdadero inicio: cooperación forzada por el miedo y el asesinato.
Pero regresando a las abejas, su colmena es una densa red de intercambio guiada por el espíritu del bien. Definiríamos esta fascinante actitud por comparación a la humana, en que nosotros no soportamos trabajar sin conocer hacia dónde vamos, ellas si aceptan construir una gloriosa red que les protege y regula. En las sociedades humanas, el ámbito de la cultura cooperativa, o es dictatorial y termina en explosiones de decadencia –veamos Corea del Norte, o se auto regula con intercambios sucesivos y crisis periódicas que producen nuevas energías.
De lo cual, las sociedades humanas son creativas, se basan en el intercambio y el liderazgo pero se nutren de la crisis. O, su otra cara, la autoridad, el comportamiento mafioso, la falta de libertad y la regulación impuesta. Rompiendo con ideal marxista…

#La sociedad humana no es una evolución lineal hacia lo mejor, sino un desigual reparto entre sucesivas islas de la autoridad o, de libertad#

Nota:
¿Y la colmena de abejas? Le podemos definir como un mundo sin desarrollo histórico, no hay razón –algo que en nosotros solo desde la aparición de Descartes posee estatus histórico, en las abejas, aparecen sucesivos intercambios que engrandecen a la comunidad.

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