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Bueno amigos poco a poco comienzo a regresar al trabajo, mis amigos siempre me dicen: ves… ese es un tema de un artículo y este nacia hace dos días en plena risa a las 2 de la madrugada -j re-
En Cataluña 300.000 personas votan desde una perspectiva anti capitalista a la CUP y varios millones han abandonado al PSOE por ser demasiado socialdemócrata y votan a Podemos. En un mundo de globalización acelerada los partidos que plantean soluciones extremas comienzan a cosechar millones de votos. En Francia 5 millones votan a la ultraderecha.
A veces uno se pregunta en el caso español la causa de este amor a soluciones que luego traen un mayor coste social para los más pobres. El gobierno de Zapatero es un ejemplo, aumento la deuda española al doble, genero 2 millones de desempleados, más, y redujo a cenizas la confianza de los inversores. Cuando uno habla con alguien de izquierda lo primero que nos dicen es que España desde el 2008 la desigualdad ha aumentado y debemos reconocerlo, podríamos citar un ejemplo claro el 50 % del desempleo juvenil. En bastantes aspectos del diagnóstico coincidimos, la diferencia surge respecto del papel del Estado. La izquierda aún no ha superado este tótem, es su Ali Baba personal, suponen que al llegar al poder pondrán una batería de medidas avaladas por gasto público para reducir las diferencias, a ello agregan la certeza que la derecha es mala por naturaleza y está atrasada mentalmente.
Hace unos días algunos interlocutores decían respecto a una fábrica de coches de Barcelona en la cual trabajaban que votarían a Podemos y que la derecha es fascista. Pero olvidaban que esa fábrica no ha quebrado gracias a los 300 millones de subvenciones estatales –de los cuales el 80% de las PYMES españolas- ¡oh Dios! no pueden acceder.
¿Es la derecha la causa de los males de la sociedad?
Es probable que este fantasma esconda las debilidades propias “del capital moral de la izquierda” Y su mayor debilidad reside en el deseo de asaltar el estado y disponer de sus recursos sin más control que los anhelos de restituir la desigualdad

¿Y se puede restituir la desigualdad?
No soy católico, ni de izquierdas, ni vivo en el mundo del filósofo Platón quien fundo esta galaxia de la izquierda de la posibilidad. Diremos que el mundo no puede ser reformado desde el poder, desde el Estado y los cambios solo serán posibles si la sociedad se convoca a si misma a objetivos sin depender del Estado. A veces cito a las grandes empresas que deciden –en común interés de sus equipos de trabajo mejorar lo que ofrecen a la sociedad- y las miradas inquisidoras de los votantes de izquierda me asaltan reclamando el lugar común: las pérfidas grandes corporaciones. Podríamos citar muchos ejemplos: la obsesión de Google por crear un coche automático, la de Facebook por cubrir todo el planeta de satélites para llevar internet a las zonas más pobres, la del fundador de Microsoft por eliminar la malaria desde su propia fundación.
Los líderes de los cambios que vendrán ya no serán políticos, ni menos gente de izquierda, tal vez surjan de la propia empresa capitalista, de su poder de imaginar la tecnología al servicio de la sociedad. Serán líderes transversales, lideres no tan dominados por la ideología, sino por el sentido común de la razón. Pero también asistiremos a una gran pelea entre los líderes transversales y los dominados por el virus del Estado.
Pero nuestra pregunta sigue en pie ¿se puede restituir la desigualdad?… usando solo el estado. Mejor deberían leerse los platónicos de izquierda otras frases del célebre filósofo:

La pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos.
El hombre que hace que todo lo que lleve a la felicidad dependa de él mismo, ya no de los demás, ha adoptado el mejor plan para vivir feliz
El más importante y principal negocio público es la buena educación de la juventud.

¿Quién ganará esta batalla? Asistimos a un débil empate, EEUU impulsa los lideres transversales y Asia observa a la sociedad China con un Estado dominada por los burócratas estatales que mantienen la ideología de Platón y los capitalistas enriquecidos que se esconden en ese paraguas pero están listos para la batalla. Tal vez esta dura lucha nos acerque a otra frase célebre de Platón:
#Sólo los muertos han visto el fin de la guerra#

Ejemplos de lideres globales transversales: Iré agreando cada día -j re-

Un mundo de energía 100% limpia es posible Mark Jacobson, investigador de Stanford (EEUU)

 

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