Processed with PICSPLAY

 
El incipiente del pueblo de antes era aquel individuo que, poco dotado por la madre naturaleza tanto en sentido físico como intelectual, frecuentaba la taberna del pueblo, donde sus crueles paisanos le pagaban la bebida para que se emborrachara y se comportara de forma impropia y vergonzosa.
[…]
El incipiente moderno de la aldea global televisiva no es una persona de tipo medio, como el marido que aparece en la pantalla acusando de infidelidad a su mujer. Está por debajo de la media. Se le invita a los talk show, a los concursos, precisamente porque es insipiente
Umberto Eco página 106 ed. Debate

Las cadenas de televisión están pobladas de aldeanos televisivos, restos de migas que los Media ponen para dar sabor a un caldo que cruje en una vasija llena de maloliente aspecto. Solo tienen que echar restos de antiguos espectros dentro y remover. Se derretirán y serán reemplazados por figuras ansiosas de re-editar el mito del tonto del pueblo.
Alguno llegado a este punto exclamará: ¡oh! un nuevo discurso que ama la Elite y sus verbos pegajosos al estilo: el desarrollismo desarrollara las estructuras que impiden la reforma y el progreso de nuestra sociedad. ¡Puf!
Ni la Elite ni el tonto, algo intermedio que no atraiga los peores sentidos del alma humana que los simios humanos aman con locura, o sea: dejadez, pereza intelectual, sexo fácil, amores que meto en mi programa aunque es un tipo de bigote muy amuermado.

#Yo eliminaría al ministro de cultura y nombraría ministro de cultura con sueldo a los programadores de Tele 5#
-J re-

Anuncios