by j re crivello

Aún recuerdo aquellos años en que la juventud viajaba sin prisa a caballo de la tentación, los tiempos muertos o banales y el compromiso con una agenda que se transformaba en cada segundo. Es difícil regresar, desde la perspectiva actual, de ser padre y tener multitud de ocupaciones. Ser hippie –en aquellos años- era primero la moda. Una postura mental que, en el caso español, adquiría una frontera entre el pasotismo y la larga marcha hacia ninguna parte.
¿Qué sentido le dábamos a los compromisos?
“Para nosotros, lo máximo era pagar el alquiler y comer en bares nauseabundos*.
Era donde iba… la peña, por usar una expresión actual. Al llegar a casa y abrir la nevera, en su interior, los restos de días anteriores se esparcían en cruel reclamo. Recuerdo que habíamos tenido un pollo sin congelar y tiritando varias semanas. ¿Castigado quizás? Y adorábamos salir a escuchar música y hablar. Horas muertas, que se estiraban bajo la negra noche franquista, agrietada, pero incómoda del Café de La Ópera, que, por cierto, cerraba a la una.
No era posible extender este horario, los grises insinuaban el fin del desorden.
Otros locales mantenían el humo hasta las dos. Uno de los más concurridos, el London Bar, casi al final de Las Ramblas, cuando aún no habían aparecido los asiáticos y la negrura y el desorden era de origen nacional. Los “manguis” eran nuestros, los había criado el franquismo con la sopa boba que daban gratis al lado de la Estación del Norte. ¡Ah!. ¡Qué comedor tan sublime! En un ambiente gélido con fotos de Franco, te daban dos platos y postre. Allí eras feliz al mezclarte con la calaña que depredaba en el fondo del Barrio Chino. ¡Qué decir de este antro! Los lumpen (expresión demodé, en jerga marxista) aparecían por esas cuatro calles, alrededor de pensiones a 50 pesetas la noche. Nos daban cama y esperanza. Recuerdo una en la calle El Carmen: “La Paloma de Valencia”. Un pasillo extenso dejaba preñado al final un loro inmenso parlanchín y viejo. Su dueña y una televisión que pasaba las corridas de toros del tardo franquismo.

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