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H Cartier-Bresson China 1949

by j re crivello (C) Derechos mundiales para está novela.

“En 1939 una esposa costaba 64 yuanes. En 1942 los precios eran: niña de siete años: 700 yuanes; adolescente: 1300 yuanes; viuda 3.000. En 1944, por viuda pagaban millón y medio de yuanes”. (1) Comienza el período del Clan de la Hiena(2)

Al llegar Ni-Lang la larga avenida que iba al puerto, la muchedumbre empujaba en sucesivas olas, para el observador, era un rio, donde se mezclaban los colores vivos y sus sombreros, debajo de ese hastío, muchos ocultaban un deseo de marcharse de aquella falta de fe. Los Guardias Rojos ordenaban el griterío o no permitían pasar más allá, de un punto imaginario donde parecía cerrarse un círculo. En un lateral, amarrados a la bocana del puerto, se podía ver un grupo de barcos. Li-Nang se preguntó: ¿qué hacer? Primero fue hasta la oficina de un agente conocido de su tía. Al entrar, en aquella estancia forrada de madera y con fotografías de su recorrido político -donde aún aparecía colgado por doquier la recia figura de Chiang Kai Shek,  pudo ver estirado, a una persona obesa sentada en la silla detrás del escritorio. La oficina estaba revuelta y esa cara redonda y esos ojos verdes contrastaban con un traje arrugado y sucio, del cual sobresalían en la parte baja, unas botitas de color blanco, las cuales parecían flotar en aquel próximo final. Al  presentarse, el mascullo un: “¡ah sí! ya recuerdo a…” para el tipo no era el momento tal vez, ¿de hablar de su amante preferida?, ni recordar aquellas nalgas de rosado carmín. ¿Sería igual su sobrina tan joven y llena de necesidad?

Al ponerse de pie y acercarse Yu-Ling intento probar la ruta del sexo, pero estaba cansado y harto. El mundo se venía bajo y el tan solo deseaba una sonrisa de aquella joven. Le escuchó, mientras llevó su mano derecha y se tocó el fajín, prieto y lleno de ansiedad, allí su sexo se estiraba lánguido, tan opuesto a la costumbre del antiguo pasado alocado y ruin. Se contuvo, fisgoneo en aquella campesina sin sustento y falta de la sensualidad. ¡Que diferente a su tía!  Y, le pregunto: “¿Tienes dinero?”. “Si”-dijo ella. A veces la mentira descarada evitaba malas cosechas. Ambos se olieron, era un fuego apagado y triste contra un clamor estéril. Pero, un ruido intenso les quito de su ensimismamiento, al fondo los cristales temblaron “son las bombas de la aviación de Chiang Kai Shek –dijo él- al ver como vomitaban muy cerca, casi en la esquina. Al asomarse ambos a la ventana, con la mirada contaron la sangre que corría y las almas que inundaban la avenida principal. El se abrió paso con su mano a través de su vestido, hasta rozar sus nalgas, ella respiro, se contuvo, sentía un escozor que subía y bajaba y una gran confusión. Todos estaban hartos de esta Guerra Civil, de esta inmundicia de bombas y liquidación. El abogado, espeso, sin ilusión, volvió a abandonar su deseo y se acercó hasta la mesa, de allí cogió un pasaporte, quizás esta joven necesitaba algo más, pudo pensar, tal vez estaba atribuyendo alguna intención a la locura que dominaba la calle. Fuera todos corrían en pos de una lotería, y para sí mismo, la suerte estaba echada. En la foto del documento, su tía joven y blanca se parecía a ella al milímetro. Ni-lang extrajo un fajo de billetes de debajo de la falda, mientras el abogado arrastraba la mano por su eterno pedazo de carne, y le acariciaba. Fue un cambio de papeles, los billetes por el pasaporte, y ella se retiró hacia atrás, mientras él se dejaba caer en el sillón. Li-Nang aún pudo ver como el abogado con la mano izquierda cogía una pequeña pistola blanca, de montura de nácar y el disparo le voló la frente. Li-Nang aún aturdida por la detonación, recogió la pistola y el dinero, luego decidió bajar por las escaleras a  prisa.

Nota:

(1)Mao la Historia desconocida Jung Chang & Jon Halliday, pág. 352

Notas:

Claves para seguir la historia

(2)El clan de la Hiena: Nombre que da J. re Crivello al ascenso del dominio personal de Mao y su clan y que terminará en julio de 1976 cuando Mao levanta el arresto a Deng.

Ni-Lang: madre de la Sra. Ling

1949: Entrada de los Guardias Rojos en Shanghai

Deng: Bajo su liderazgo, la República Popular China emprendió las reformas económicas de liberalización de la economía socialista1 que permitieron a este país alcanzar unas impresionantes cotas de crecimiento económico.2 Frente a estos éxitos en la economía, Deng ejerció un poder de marcado carácter autoritario, y su papel fue decisivo en la represión violenta de las protestas de la Plaza de Tian’anmen en 1989.

Miembro del Partido Comunista de China desde sus años de estudio en Francia y en la Unión Soviética, Deng se convertiría en uno de los dirigentes más importantes del Partido Comunista durante la época de Mao Zedong. Sin embargo, su cercanía ideológica al entonces presidente de la República Popular Liu Shaoqi, lo convirtió en uno de los blancos de la Revolución Cultural, campaña de reafirmación ideológica impulsada por Mao, presidente del partido, para mantener el poder frente a los reformistas como Deng y Liu, quienes fueron acusados de derechistas y contrarrevolucionarios. (Fuente Wickipedia)

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