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by j re crivello

Al abrir la lata una presión permite que escape un poco de aire, luego un rojo astuto y pueril anuncia la tradicional salsa roja del tomate preparado para mezclar con cebolla, un poco de ajo y tal vez algo de carne picada.

Es sencillo de preparar una salsa que mezclaremos con los espaguetis y queso rallado. Hasta aquí es aceptable reconocer que el próximo convidado golpeara en la puerta con un ramo. Las mujeres que viven solas o acompañadas por alguna otra persona parecería que tendrían que responder al estilo de la serie de “mujeres en Nueva york”. Pero vivimos en España. En esta cofradía de señores y señoras aún existen algunos matices. No soy mujer, pero se me ocurren algunas cosas.

Todas padecen catarros en invierno

Todas al llegar el verano aceleran un curso preparatorio para el bikini.

Todas están con hijos o sin ellos. O con amores o sin ellos. En ese ambiente de cola o cerveza pasan la tarjeta antes de entrar al gimnasio. Si uno les observa, da igual las edades. Se asoman al recinto de la vida deseando ser amadas, deseando parir una lechuga o un salmón. De lo que sea o surja, animaran cual febriles un intenso capital de amor. Porque en ello les va ese estilo femenino, austero pero sacrificado. Limpio y fuerte en las emociones. Amado de deseos de amar y sueños por cumplir en una larga agenda.

Las señoras de este país, son tozudas, parlanchinas, deseosas de participar y preparan los verbos y las conjugaciones, o la física y las mates con más esmero que los masculinos. Están atrevidamente interesas en mejorar su formación.

¿Y?

Del sexo y la lentejuela son atrevidas y deliciosas. ¡Que descaro! No importa, me amargaran las féminas militantes de la avispa feminista, a las demás… un saludo tierno de este autor.

Nota insípida.

“Una gran mayoría de las mujeres españolas, cerca del 85%, están satisfechas con la calidad de sus relaciones sexuales y sitúan a la vida sexual como uno de sus aspectos más satisfactorios, por detrás de la familia y las amistades”. “Las españolas valoran más su vida sexual (7,2) que su salud (7,18), su trabajo (6,63) o su situación económica (5,95) y los únicos dos aspectos más satisfactorios son su vida familiar (8,2) y sus amistades (7,98). El 45,3% de las mujeres prefiere tener problemas económicos y una buena vida sexual frente al 43,3% que se decanta por tener una mala vida sexual sin problemas económicos”.

 

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