bae1ee7afc1a1e21fa1ed3a49080e15d

by j re crivello

Natural que uno se lo pregunte, con tantos mensajes referidos a la solidaridad y el crecimiento de las habilidades sociales que disparan al centro de nuestras intuiciones. Y es una pregunta que todos intentamos contestar desde el punto en el que nos encontremos, lo cual distorsiona la respuesta. A veces inclusive los miles de mensajes dirigidos a aumentar la tradicional insistencia en: “es posible mejorar ¡libérate!” y aparecen 10 puntos o 5, que uno debe practicar para superar ese momento delicado.

Y vuelve la pregunta sobre si misma: ¿la vida es ácida? Con lo cual no podemos más que abordar esta sencilla expresión que nos aprieta el corazón. Por ello recurrimos a lo más simple: “la percepción de un sabor ácido induce a reacciones aversivas debido a que numerosos alimentos peligrosos o no comestibles poseen esta características. Esa aversión es considerada por muchos investigadores como una forma natural de defensa ante la ingesta eventual de venenos. (1) Dicho esto, la vida, la expresión de vivir supone estar atento ante la ingesta de relaciones que nos envenenan.

“Paquita vivía en un mundo feliz, compuesto de sabores dulces, tales como: mama buena papa bueno, hasta que un día su mama se enamoró de otro y surgió un amante. Hasta ese momento no entendía que el dulce típico puede concebir en sí mismo una gran atracción hacia la mentira”.

La acidez nos invita a considerar las dificultades y cambios inesperados en las relaciones. En los alejamientos, los rechazos la marcha de alguna relación que militaba en nuestro universo y su cambio de escenario.

Queda el vacío, el extrañamiento, el duelo. Vemos a nuestro alrededor la fuga de aquella espiritualidad en pos de otro destino y nuestra vida se torna ligeramente ácida.

Notas:

  • Fuente Wickipedia
  • Hay otros ácidos… Droga alucinógena procedente del ácido que deriva de los alcaloides que se encuentran en el LSD.
Anuncios