elvira tres dedos y su hermano

Amigos, siempre regreso a esta poderosa Reina de Copas: Elvira Tres Dedos -j re-

Dejo atrás su loca aventura con el sacerdote de su pueblo Brecco casi al cumplir 17 años. Impulsada por una llamada reptil –diríamos de aquellas que aparecen en nuestro móvil cuando nadie les ha preguntado y ellos necesitan vender-; pero se lo tomo en serio y con la ESO acabada llego a Barcelona. Como todo el mundo lo hace, caminando por las Ramblas y subiendo por ese paisaje de la gran ciudad.

Previamente en su DNI había falsificado sus recién cumplidos 18. En esa primera etapa hasta que trajo a una parte de su familia y conoció a su futuro esposo un acomodado solterón llamado Pedro Marat. Pero nos interesa describir el intenso laberinto de su vida social de aquellos años, pocos pero no tan superficiales como algún cronista recuerda en la prensa rosa. La madre de Elvira nos ha permitido acceder a la abundante relación epistolar que intercambio con su hija. De lo cual hoy presentamos algunos ejemplos. Para un cronista-biográfico sería más fácil suponer que esta relación materna filial es un saco de mentiras, pero su lectura nos permite ver una mujer que cambia de trabajos, y describe de una manera descarnada su sociedad.

Barcelona, 12 de enero de 2006

Querida madre

¡Esta ciudad es la leche! He conseguido trabajo de limpiadora en un hotel cinco estrellas, está en la ciudad Olímpica, me toca el turno de noche y me llaman para situaciones insólitas, desde el derrame del café mientras un artista ve la tele después de un concierto, hasta cambiar las sabanas en una violación consentida. Anoche sin ir más lejos subí hasta la planta 22 y me hicieron pasar a un reservado que gestionan para casos extremos. En ella un cantante de rock muy famoso estaba estrangulando sus genitales para obtener más placer y se vio sorprendido por una subida de azúcar –me refiero a una subida de coca, ese nuevo polvo que les alegra la vida a estos desaliñados del canto- pues bien, mi jefe y yo cortamos las vendas que le agarraban el paquete y llamamos a un médico privado que le realizo un lavado de estómago. Luego lo cambiamos de habitación y tuve que limpiar su estropicio. Pero ¿sabes que me llamo la atención? Le acompañaban dos tipas de sesenta años –casi de tu misma edad- que estaban vestidas de gatas y metidas en su papel, solo maullaban, pero su agresividad aconsejo ingresarlas en una clínica cercana. De sus ropas he podido quedarme con una gargantilla de metales dorados que hace juego con mi nuevo vestido.

Nota: He alquilado piso con tres estudiantes en una finca de la ciudad Olímpica y la gente esta tan entusiasmada con comprar, que los bancos te ofrecen pisos a 50 años. Un beso etresD

Barcelona, 8 de julio de 2006

Querida madre

En el hotel tenemos mucho trabajo, es verano y Barcelona está llena de turistas. Trabajo casi 12 horas diarias y el departamento de limpiezas está desbordado. Suelo comer en el mismo hotel y razono que sería de mí sin este trabajo tan agotador. La ciudad está llena de extranjeros que buscan conocer el espíritu Barcelona y yo me pregunto: ¿será cierto que existe? Un beso etresD

Nota: Me he cambiado de piso, vivo con un señor y una señora mayores que me alquilan una habitación y me limpian el cuarto. El señor es un poco raro, por la noche le pongo llave  a mi puerta por temor a que los sonidos que vienen de su habitación no sean tan irreales. En la ciudad se ha puesto de moda beber antes de acostarse y los amantes dejarse llevar por sus inhibiciones. ¡Es la leche, se aman sin bondad!

La correspondencia se acaba a primeros de 2007, salvo una carta de finales de 2006. En consultas a antiguos trabajadores del hotel, algunos responden con vagos recuerdos de su paso por ese departamento:

R Ramírez confiesa: “ella asumía que limpiar por la noche las habitaciones VIP era una caja de sorpresas y guardaba para sí muchas anécdotas”

Elba Pérez nos dice: “se fue del hotel debido a un desagradable incidente con una clienta VIP que se enloqueció y le llamaba cada noche para tareas ingratas y su jefe no le respaldo”

Para M R –que prefiere su anonimato: “Pudimos comprobar que aquella dinámica del hotel había puesto en el foco de los servicios a la concesión a sus VIP de baños y saunas o regalos emocionales que acabarían mal. Para ella tan joven supuso una experiencia arriesgada y muy acelerada”.

Pero, ¿qué ocurría en la planta 22 en aquel año? El silencio al respecto está marcado por la dirección del hotel, pero los ingresos en la clínica vecina fueron en aumento en temas relacionados con drogas. Elvira Tres Dedos lo resumiría bien en una carta corta y ambigua del último año del 2006

Barcelona, 26 de enero de 2006

Querida madre

La planta 22 es un registro de personas que sujetan su fama y esconden sus vicios. Esta noche un político conocido ha solicitado un enema y sus resultados han sido su ingreso por deshidratación. Mi jefe me ha dado vacaciones para calmar los ánimos del “departamento de especialidades medicinales” como le llamamos en broma..

Un beso etresD

Este cronista pudo entrevistar al director de la época, quien acepto contestar algunas preguntas. R Zar, un agudo despachante de hoteles de lujo ya retirado, de complexión atlética y ganador de concursos de radio en los 50, por sus virtudes al cantar los boleros más famosos, al llegar a la pregunta: “¿Qué ocurría en la planta 22 y su departamento de especialidades medicinales?” contesto:

_Bien, esa planta –la 22, fue remodelada a finales del 2006, nos consta que su función había superado las expectativas de excelencia -trazadas en su diseño original, pero escapaba de nuestra gama de producto -por su variedad, con lo cual la suprimimos de nuestro catálogo de servicios”.

 

Nota:

De Elvira Tres Dedos sugerimos que aún vive en Barcelona, la vimos hace dos noches con una copa de anís en la mano. Intentaremos abordarla.

Programa Gratuito de Escritores Noveles (solo queda 1 plazafianza libre) ¡Gracias por vuestra confianza! j. a. Ordiz 6 j re crivello

 

 

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