–Planeta zapatero- un diario personal del que elegiré algunos capítulos para invitaros a reflexionar desde la lectura del pasado sobre el futuro de nuestra sociedad a partir de las próximas elecciones. Este diario está escrito con su fecha respectiva en cada momento que ocurrieron aquellos hechos y no ha sido retocado. Cada tarde subiré algún texto hasta el final del gobierno Zapatero –j re Link a la obra

08/11/08

_Dime Tía –dijo Funes.

_Estoy enfadada. Tengo mucha rabia al poner la tele y ver que hay gente pasándolo mal.

_No pongas la tele.

_Sabes, tú eres mi sobrino más querido, pero, me molesta que me digas que mire para otra parte.

_No te estoy diciendo que pases, sino que reduzcas tu ira. Un sonido impreciso y repetitivo me devolvió a la realidad. Había colgado. Funes intentaría explicarse el porqué de encontrar a su Tía Mari molesta. ¿Tal vez debido a que la crisis ha extendido una sensación de inseguridad y malvivir?. Aquello me hizo recordar a un interlocutor de 17 años quien hace unos días me decía: “¡qué bien con la crisis, como yo no trabajo no me pasara nada!”. Es posible fue mi respuesta. No dejaba de pensar en las redes de protección familiar. Son más fuertes y extensas que el sueño de Pío. Pero ya hay casi 1 millón de familias donde uno de sus miembros está en desempleo. ¡Hemos regresado a 1993! Un telefonazo llevaría a Funes de nuevo al auricular negro.

_Hola. Su Tía Mari hablaba con aquella voz ronca y sonido de tener un caramelo repartido en la boca. “Dime” –dijo Funes.

_Lo siento sobrino. Es que al barrer la acera esta mañana me puse a hablar con mis vecinas. Y estaban furiosas con el aumento de los precios. Al ir a la plaza no ven más que la fruta y la verdura por las nubes. ¿Tú crees, que esto se arreglara el próximo año?

_No. “Pues les diré a mis vecinas que se calmen, que esto va para largo. Que me lo ha dicho mi sobrino”.

_ ¡Pero si ellas no me conocen! “Si pero se fían más de mí, que del gobierno”.

_ ¿Sigues cabreada por lo anterior? –fue mi pregunta. “Ahora mismo estoy muy frustrada. El Solbes ese no hace más que decir que ya está todo hecho. Y la tele no da tregua. Le escribiré una carta que comience así:

Estimado Señor:

Si Ud. No se aclara, yo le aconsejo. 1- reduzca los impuestos. 2-alegrese un poquitín y pasee más por los mercados. 3-favorezca a los parados para que se pongan sus propias empresas. 4-Llame a las grandes empresas y pídales más creatividad, que digo, proyectos. 5- Y, deje de dormir detrás del escritorio. 6- ¡Ah!… Si Zapatero no se aclara, aconséjele Ud. que tiene mucha experiencia, como cocinar el pescado para que parezca frito. ¿Me sigues escuchando?

_Sí. “¿Te parece bien?”.

_Me encanta la idea -respondí.

_Ahora mismo lo escribo y lo pongo en un sobre. El teléfono se apagó. Mi Tía se había pasado a la política. Mire su foto, que estaba en mi despacho y no pude menos que rezar por Solbes.

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