Acaba de fallecer una original y cariñosa mujer: mi Tía Rita. Con ella me crie una parte de mi infancia, jugaba con mi prima Monica Nigro Re y  dominaba la escena Domenica –mi abuela-, una extraordinaria mujer llegada desde el Norte de Italia. El mensaje que me ha llegado de Vero –su nieta- dice:

La abu ya está con la Nona y la mami… El cielo está de fiesta…

Si me imagino que hoy el cielo es una fiesta… tres grandes mujeres de las cuales he hablado y escrito mucho y que pertenecen a La Casa 37.

¡Adiós Rita!

Artículo que publiqué hace unos meses sobre ella:

Hace dos noches abierta la ventana de mi comedor, siendo casi medianoche un pájaro nocturno entro en la habitación. Desesperado, giró una, dos y así un largo rato alrededor de la lámpara. Sabía que era un anuncio.

Cual lectura intuí un: ahora estoy preparada. Ahora me voy, me iré. Dejaré detrás mi vestido humano y encontrare un espacio desde donde seguiremos hablando como lo haces con mi madre. Tu abuela, la Nona. No dimito –decía-solo te cedo el honor de guiar nuestra Casa –la 37- en la Tierra. En este espacio donde divagamos sobre la Luna, respiramos, amamos y hasta tercamente nos operamos de los juanetes.

Espante el pájaro con la ayuda de mi familia. Me sorprendió que le costara salir fuera dada la inmensa ventana que le invitaba a liberarse. No era capaz de buscar un sitio en la bruma de la noche. Tal era su desespero. Tal era su solicitud de autorización para marcharse de esta vida.

Si… Tia R, puedes marchar. He consultado con las letras mágicas y la Casa 37 está protegida y a la espera del cambio. Puse tres velas que ardieron toda la noche y dormí tranquilamente.

No entiendo de esto, ni soy milagrero. Ni quiero tal responsabilidad. Los Re/Garcino cuentan con aquel legado que traspasan entre ellos. Casi sin comentarlo, ni compartirlo, es como un compromiso espiritual y mágico. Hasta ahora la Casa 37 estaba en manos femeninas, seré el primer masculino en consultar sobre la vida y la muerte. ¿Qué puedo hacer? Irrefrenable, la novedad me suena a un caramelo acido que le destapamos de su envoltorio y se muestra seductor e intrigante.

Tia R marchara. La búsqueda de un lugar adecuado a su espíritu se reflejaba en la ansiedad del pájaro nocturno. Los padres que pierden un hijo antes de su muerte biológica a veces desean autorización para abandonar, despojarse, hacer el duelo.

#Un amor que precede a otro aspira a reconciliarse#

Nota:

La Casa 37 vela por sus estelas humanas. Puedes consultar el artículo sobre La Casa 37

Marie Grazie

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