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by j re crivello

En la avenida de los plátanos dos hormigas –a lo máximo- charlaban. Una decía que salía de cuentas, la otra que había visitado a su madre en Alejandría. En ese paseo matinal entre ambas, les era posible imaginar el olor a bellotas y el rio ancho y lánguido dividido en médanos de un lejano pueblo: Pilar.

Y pensar que una cabeza doblegada, causa honda tristeza —dijo una. Pero se mueve metida en un infierno —respondió su compañera (1).

Esta es una breve conversación que mide los ánimos de la sociedad en que vivimos. Ayer en un telediario una pareja de holandeses que viven es España decían que en su país la relación o el limite era la familia, y no como aquí que teníamos primos, sobrinos, o tíos.

Siento disentir, estamos tan metidos en una sociedad individualista que hasta las parejas tiemblan si tiene que cuidar uno del otro. No lo dicen, ya los hermanos han desertado, los tíos o tías están tan lejos que el alma se resiente si debe insistir en una caricia. Como siempre al leer esto aparecen miles de familias perfectas. Y uno parece que escribe por estar harto de la vida o pasando un mal momento. Pero nos tememos que los fenómenos virales –ese niño que Obama lee de un papel que le ha llegado y desea que otro niño refugiado le visite- ya es un Bit. En términos modernos, una condensación de información que vaga por el espacio. (2)

Las hormigas aún se detienen a parlamentar, pero tal vez dentro de poco desaparezcan y la avenida de plátanos produzca un suave sonido, del viento mareado en su interior.

Vida líquida amigos. Tan líquida que fluye demasiado rápida y ácida

 

(1)Los genes de Mingo –libro no publicado.

(2)El bit es la unidad mínima de información empleada en informática, en cualquier dispositivo digital, o en la teoría de la información. Con él, podemos representar dos valores cualesquiera, como verdadero o falso, abierto o cerrado, blanco o negro, norte o sur, masculino o femenino, rojo o azul, etc

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