Nuestra Biblioteca esta en la escalera y sube dos pisos. ¿La suya? hagalé una foto y subalá a los comentarios -j re

“Letizia Alvarez de Toledo ha observado que la vasta Biblioteca es inútil; en rigor, bastaría un solo volumen, de formato común, impreso en cuerpo nueve o en cuerpo diez, que constara de un número infinito de hojas delgadas. El manejo de ese vademécum sedoso no sería cómodo. Cada hoja aparente se desdoblaría en otras análogas; la inconcebible hoja central no tendría revés”. Pág. 77 j l Borges Cita a pie de página.

Ahhh! Quien no pudiera acceder a esa hoja central de aquella vasta Biblioteca. ¿Se la imagina? Run run, llegamos al centro y vemos un dibujo desplazándose que nos atrae y millones de palabras de colores que podemos alinearlas en diferentes cuentos que nos maravillan en pequeñas historias, a cual más sugerente: de fantasía, de intriga, de misterio, de mundos desaparecidos, con mujeres amantes y hombres amantes o tan solo inventos que aún no han aparecido pero los deseamos, por ejemplo, tal como una tijera molecular que corta y pega el ADN curando las 6.000 enfermedades raras que nos persiguen desde la infancia. Y esperar nos la envíen a casa.

Siii! Ya le tenemos, es una copia de esa Biblioteca condesada en un servidor con voz metálica y decimos:

—Búscame una receta para hacer Daiquiris con sabor a menta

¡Zas! Aquí la tiene

—Búscame una manera de esquivar al vecino y su perro en la acera

¡Zas! Aquí la tiene

—Búscame una risa que la pueda mascar y ya en mi estómago me rasque haciéndome cosquillitas.

¡Zas! Aquí la tiene

—Búscame a mi amada la que falleció hace años y sueño con acercarme a su piel y decirle que aún le amo.

¡Zas! Aquí la tiene.

Búscame la hoja central de la biblioteca y ponme a Jorge Luis Borges sentado y listo para charlar conmigo durante días.

—¡Zas! Aquí estoy… Estimado Maese Crivello

Nota: J L Borges El jardin de senderos que se bifurcan 1993

 

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