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by j re crivello

Frío en este lado del mundo, en otros espacios de la Tierra el verano les trae un renacer vital. Alguien me susurro al oído esta mañana que algunos intentan detener el envejecimiento físico con pociones, inyecciones y cremas con cartílagos de bichos antediluvianos. Me levante y fui hasta el espejo. Mi cara de persona mayor me delataba, todo se va poniendo blanco.

¡La era de la melena de Aznar está inaugurada! Corremos en pos del mito de la juventud, frágil, tartamuda en sus impulsos, construida con ropas en serie hechas en China y vainas inventadas en la tele de Firts day y sus frases:

“Busco a un hombre que tenga una casa y no viva conmigo” –Julia

“Te digo que eres la más guapa para que te vayas contenta” -Alberto

“Dorian Grey tiene un pacto con el diablo y yo lo tengo conmigo” Erick. Y sucesivas hasta que aparece la ventana de Tele 5 y me pide que desactive mi AdBlocker pues les fastidia su publicidad.

Los humanos somos grandes chicos, pero ahora nos ha dado por rejuvenecer y mostrarnos con afeites y cremas para seducir y en algunos hasta probarse con más jóvenes. El ciclo vital camina anunciando dolores de espalda o dificultades de la edad, pero el satén, la blusa delicada o los implantes disimulan aquello que anuncia una nueva etapa. La casa de la cultura parece desvalida ante tanto despliegue, aunque surgen multitud de actividades: de lectura, de escritura, de pintura, de canto, de solidaridad.

Pero una fuerza empuja para aparecer en un renacer vital. Las escenografías de nuestras abuelas grises, redondas, de edad, ceden ante mayorcitos/as relucientes y atractivos/as. Convendremos como Erick:

# Dorian Grey tiene un pacto con el diablo y yo lo tengo conmigo.

Nota:

Sinopsis del Retrato de Dorian Grey (fuente Wicki)

Basil Hallward es un artista que queda enormemente impresionado por la belleza estética de un joven llamado Dorian Gray y comienza a admirarlo. Basil pinta un retrato del joven. Charlando en el jardín de Basil, Dorian conoce a un amigo de Basil y empieza a cautivarse por la visión del mundo de Lord Henry. Exponiendo un nuevo tipo de hedonismo, Lord Henry indica que «lo único que vale la pena en la vida es la belleza, y la satisfacción de los sentidos». Al darse cuenta de que un día su belleza se desvanecerá, Dorian desea tener siempre la edad de cuando le pintó en el cuadro Basil. Mientras él mantiene para siempre la misma apariencia del cuadro, la figura retratada envejece por él. Su búsqueda del placer lo lleva a una serie de actos de lujuria; pero el retrato sirve como un recordatorio de los efectos de su alma, con cada pecado la figura se va desfigurando y envejeciendo

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