6a56031489c2a46c8fc3f3e731bd1fad

by j re crivello

Es difícil sacar un proyecto vital adelante. La vida te golpea, los raros momentos lo compartes con pocos donde intercambiamos afecto. Esta sociedad esta tan cargada de ofertas individualistas que una vez metidos en ese saco, en ese túnel, los kilómetros extra se hacen interminables. Dirá al respecto Mrozek:

“Puesto de mercado lleno de bonitas prendas y rodeado de gente que husmea entre los colgadores `[…] Uno puede cambiarse de ropa sin cesar, por lo que la libertad de que disfrutan los visitantes es asombrosa […] Vayamos en busca de nosotros mismos, menuda diversión, siempre y cuando lo hagamos con la condición de no encontrarnos jamás. Porque si así fuera, la diversión se acabaría” (1)

Esa es la dura contienda de la Sociedad Líquida, los individuos están sometidos a una compleja lucha construida sobre pactos, o competencia que les aleja de lo cercano, de lo familiar, de la solidaridad y les lleva a construir catedrales inagotables de consumo. Sórdidas por dentro, claras y diáfanas por fuera. Los viejos rockeros ya lo preveían, los nuevos milennials abandonan en masa lo físico y se internan por carreteras que nadie sabe dónde les llevará. A un costado del camino algunos observamos el fin de esta sociedad antigua y yacente, que será reemplazada por receptáculos pequeños de pocos individuos que escriben sobre una carcasa plástica palabras tales como:

#Te quiero

#Yo también

#¿Nos veremos?

#Dentro de 15 días cuando vuelva de Ar (pero podría ser Br, Tr, y sucesivos)

#Te quiero

#Yo también

 

Notas

Mrozek, Slawomir, 149, 150

 

Anuncios