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by j re crivello

Caro Vespasiano abrió la puerta. Detrás una señora vestida con un tejido marrón y entallado le miró. Hacía años que no se veían. La hizo pasar. Nada había en la habitación, estaba vacía, para Caro Vespasiano los muebles eran una ridícula manera de soportar esta sociedad en franca decadencia, aun así trajo dos sillas de la cocina. Se sentaron frente a frente. Ella movió un labio y dijo:

–Seré breve. En casa han quedado, los tres niños, el bóxer, la gata, un canario y un mantón de armiño que no me puse nunca. Me voy. Ahora te toca a ti de cuidar de ellos. Caro V. no respondió. O si lo deseaba hacer, seria para partirle la cara. Pero se contuvo y pregunto:

– ¿Cuándo te vas?

–En una hora. Vendrán los de la mudanza y te dejaran, los tres niños, el bóxer, la gata, y el mantón se lo he regalado a Caritas. Junto con ellos vienen tres maletas para cada uno de ellos, su ropa y unas fotos de cuando nos amábamos –y echo a llorar. Caro Vespasiano no se ablando pero tuvo un detalle, fue hasta la habitación y le regalo un escapulario con la Virgen de la Roca. “Te traerá buena suerte” -dijo.

Se despidieron en la puerta y cerro tras de sí. Luego miro sus habitaciones tenían una sola cama, debía comprar tres y al perro y la gata los regalaría a la sociedad protectora de animales. Era triste dejar el pasado –pensó. Luego marcho al súper y compro comida para cuatro y se arrepintió para agregar botes de comida para gatos y cereales de perro. Cuando regreso a los pocos minutos se apilaban en una hilera desigual, los tres niños y los dos animales. Nadie dijo nada, comieron de dos en dos en la cocina y a la tarde vieron por la ventana la tele de su vecino. Caro Vespasiano aun tuvo una idea genial:

Fabricar barquitos de papel de letrina y remontar un rio dibujado en el suelo que visitaba la bañera llena de agua.

Ya entrada la noche le visito un amigo, su moto plateada y con una línea roja se veía desde el segundo piso. Lucas Boy era un tipo especial, se conocían desde hace años, y en ese trayecto de la autopista Barcelona-Vilanova, a veces solía parar en casa de su amigo, en Gava. Una localidad que seguía el recorrido del mar y la montaña. Había ido ante su llamada de socorro, tres niños, un gato y un perro eran mucha cosa. Pero tuvo tiempo de comprar una tele de 200 Euros delgada y plana que les instalo en el comedor. El rio de agua fue desmontado ante su insistencia y los niños bebieron agua, comieron comida china y rezaron a San Pancracio hacedor de la vida. Inflaron tres colchones para dormir y luego Lucas Boy se fue cerca de las 12 en dirección al macizo.

 

Nota para rellenar si Ud. no desea regresar mañana para leer el capítulo 05

a-Ella ingreso en el Psiquiátrico. □

b-Ellos amaron a su madre más que a su padre □

c-Ellos fueron a comprar más barquitos □

d-Ni lo uno ni lo otro, una nueva puerta abre nuevas ilusiones □

Marque con un aspa el final, o sino continúe leyendo en los próximos días mientras el autor encuentra una solución.

 

 

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