8f7beb9c91ad9e16c39453a24bdcc8aa

by j re crivello

Hoy no hablaré de la Inteligencia Artificial, ni de los Robots, ni de mundos futuros que nacen en el presente. Pero si del presente que nace en nuestro alrededor. Hace unos días asistí a una fiesta familiar, los niños se agrupaban en semi-círculo y los móviles zumbaban en la comunicación digital, la música o las descargas de contenidos. Por la noche pude ver una película francesa en la cual la relación con del recién llegado con los hijos de su novia era a través de contenidos creativos no digitales (la escucha, el dibujo, la mímica, la sorpresa, la comedia). Dicho esto tal vez la reflexión pasa por cómo se relacionan las madres o los padres con sus hijos.

Uno de los primeros aspectos que salta a la vista es el control del tiempo del uso del móvil. Uno ve a muchos padres solicitar o denegar el uso del móvil como si esta fuera una danza del vientre que se ejecuta bajo la presión de: ¡Oh Dios! ¿Qué hago?

Un segundo aspecto es el fracaso escolar, o como mi hijo puede estudiar contenidos repetitivos, o resolver problemas matemáticos sencillos, o saber leer textos e interpretar sus ideas principales. Siempre comienza a edad muy temprana este apoyo. Muchos no entienden que antes de los 8 años esta esa íntima relación de escucha, lectura o del desarrollo de sumas o restas.

Un tercer aspecto reside en las normas. Vemos en las grandes superficies a padres/madres con hijos desbocados que interactúan sin conocer el riesgo… ni las normas. Cada tanto una voz maternal o paternal suena como diciendo “¡regresa!” pero es parte de la fiesta. Hace unos días una niña se golpeó en una gran superficie y mi sorpresa fue mayúscula al contemplar como el Guardia de seguridad tenía más empatía que su padre, a quien vi luego en el aparcamiento como arrastraba a sus tres hijos.

Y es ahora cuando llega la respuesta a la pregunta, ¿en algo se equivocan los progenitores actuales? En la cercanía, en la intimidad, en los minutos que deben estar a solas con ellos. La relación con sus hijos es de igual a igual, dejan demasiado solos en sus casas a sus hijos, la llave cuelga de su cuello. Les transforman en adultos demasiado temprano con el fin de alejarles de su compromiso. Ya se visten solos, ya se desayunan solos, ya elijen sus ropas, ya opinan si deben hacer inglés o natación, todo al ritmo de una frase que he escuchado infinidad de veces:

Sobretodo que el niño no se estrese…

Y ahí vamos, niños liberados de las normas y adictos a todo, entre ellos a la libertad pero carentes de límites y de toda relación cómplice con su madre o padre. O con una gran dificultad para entender la asimetría entre progenitor e hijo. Lo siento, soy padre de dos que acaban de casarse. Mi ciclo está cumplido ¿ha reflexionado sobre el que Ud. protagoniza?

Notas:

Según el Dr. Manuel Villegas, la Anomia eses momento anterior a la adolescencia “es el proceso de diferenciación respecto del mundo natural implica una confrontación con el mundo objetivo o impersonal representado por los padres en su relación asimétrica dando lugar a la constitución de una estructura social primitiva”

Fuente: El proceso de convertirse en persona autónoma Manuel Villegas Ed. Herder

Anuncios