Puedes bajar gratis este intenso libro entre mi prima-hermana Mónica Nigro (que en paz descanse) y yo -j re Link Ver el Top 100 Gratis en Tienda Kindle)n.° 5 en Tienda Kindle > eBooks Kindle > Biografías y memorias > Biografías y autobiografías

 

¿Alguien me puede decir el precio de la crema depilatoria de la lista de 500 productos congelados? Porque sé que no está el pan, pero sí las cremas depilatorias. Sin comer pan, pero lampiños, che! Mónica Nigro (1)

He mirado los precios de esta crema, pero como soy hombre he recordado otras cremas tan intensas, las que permiten que el sexo se transforme en un suave ejercicio. Para los hombres las cremas suenan a deseos y recorridos de nuestra cultura sexual. Una crema es como una llamada al ejército de las hembras. Y a partir de aquí los mundos femeninos de dialogo, amor cariño se nos antojan demasiado convencionales. Todo se reduce a: ¡Hambre! Por ello nuestro lado animal nos inhabilita. Solo multitud de orgasmos suman tras escenas de mujeres que se aparecen como legumbres, o tartas, o fresones o ¡qué sé yo! El mundo masculino se abalanza hacia aquella trayectoria que produce los titulares de violaciones, tocamientos estrechamientos, bebidas de licor en los bares del extrarradio con compañías de mujeres venidas del Este que hablan idiomas golfos y seductores, pero que se reducen a tan solo:

¡Escenografías!

Tal vez nuestra sexualidad sea tan solo crema y orgasmo rápido. Nos puede esa potencia o aquella promiscuidad que no es ajena a nuestra biología.

Por ello ¡no sabemos el precio de la crema depilatoria! Pero si la crema que despierta nuestras arriesgada naturaleza.

¡Escenografías! Y secuestro de nuestra personalidad. Los Adanes rayamos lo políticamente correcto. De cara a la galería cada vez somos más mansos, en las profundas grietas de nuestra personalidad aun anida esa capacidad de mono que espera a dar el zarpazo. ¿Y ellas? ¿Solo necesitan cremas depilatorias? O su cristal enmudece de secretos que los masculinos no sabemos captar.

Me temo que no conozco el precio de la crema depilatoria… Me temo. Pero en los gimnasios masculinos cada vez se observan más hombres desnudos que al salir de la ducha y antes de secarse se pasan la maquinilla de afeitar por los muslos. Tal vez la crema es cara, muy cara o… atraen al dialogo de favores sexuales de otros masculinos. Y… es caro, también es caro este extendido concierto de favores.

Notas:

(1)  Mónica Nigro Cartas privadas

(2)  J. re crivello 019 Memorias de un hombre estúpido

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