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by j re crivello

Esta serie comenzó en El confidencial por un escritor al que subieron el alquiler y en su nuevo piso no le entraban sus libros y una respuesta llegó luego a través de otro colega. De esta manera comienza la respuesta al alegato del sincope de un escritor que pierde miles de libros pues el alquiler esta por las nubes:

“Ricard, es un drama que hayas perdido un tercio de tu biblioteca por cuestiones logísticas. Un conflicto líricopragmático en toda regla. Piénsalo: una parte de tu vida se ha esfumado simplemente porque no la puedes meter entre cuatro paredes. Nabokov, Capote, Le Guin, Cortázar, Conrad, Stevenson, las Brönte… lo más selecto de la narrativa internacional vendida al peso por culpa de los gentrificadores. Y lo peor es que, como tú certeramente apuntas en tu tribuna, la posibilidad de que pierdas el resto de tu colección por los mismos motivos es cuestión de tiempo” (1)

No es mi caso, mis libros están en una pared lateral de una escalera que atraviesa mi casa y trepa hasta el terrado. Pero lo intuía, lo intuía. Los jóvenes ya no pueden comprarse un piso, y dentro de poco los alquileres serán para los burgueses de izquierda. Mis dos hijos se han instalado (juntado) hace pocos meses, ambos en dos capitales Barcelona y Madrid y los alquileres que han firmado aún se aguantan. Los cazadores de oportunidades pondrán en marcha la siguiente tanda de la construcción, pues con caseros de 600/700 Euros cualquiera se podrá comprar un piso siempre que se cumpla el eslogan: #me das el crédito banco amado!

Las pequeñas capitales alrededor de las grandes ciudades aguantan el tirón, en Vilanova donde vivo están en 500 Euros, pero la calidad de vida es un plus: no hay colas, se bebe cerveza y tapas por 1,90 euros y se estira la vida sin tantos polis, ni asesinatos, ni turistas. A cambio el tren nos lleva en 40 minutos al trabajo.

Pero observo que algunos jóvenes aún no saben desprenderse, los de 60 años como este autor comienzan a tirar todo a la basura. Des-pren-derse esa es la meta. Quitarse de encima las emociones atadas a aquel mueble que nos recuerda, o aquella camiseta de hace veranos, o de aquella mesa que la guardamos por si alguno no las pedirá. ¡Gracias Wallapop! Sin ti no sería posible, pero ahora recuerdo que debajo del hueco de la escalera hay una maleta llena de… ¡2 abrigos de visón de mi madre! Desde hace 10 años.

En definitiva menos mal que hay caseros, pues sino los humanos guardaríamos hasta las piedras que le tirábamos a nuestros enemigos en el cole. ¿Qué Ud. nunca les tiro piedras?

Me imaginaba… por ello tiene casero

 

Nota: Artículo 01. Link (1) Artículo 02 Link Nota 2: Mis libros ya no crecen como antes, ahora compro 20% papel y 80% digitales

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