preservativos-podemos-kjwd-620x349abc

Esta semana nos toca ir de viaje, tal vez las historias de viaje son una mezcla de nuestras creencias y los territorios que nos acechan. Los artículos de esta semana están construidos sobre mis viajes reales algunos de ellos de los 17 a los 22 años en que visite 15 países y anduve sin rumbo. Veamos: Los preservativos 01; Pequeño Padawan 03; Arroz 03; ¿Sexo? Trenes y estaciones; Trenes petroleros 04

 

En este mundo hay traidores, soñadores y un ejército de buenas personas. En este viaje, me asombra un gran país de gentes sencillas, amables, lindas. Entro a un lavabo y veo cinco hombres orinando, impertinente digo:
_Parecen las cataratas del Iguazú. Se dan vuelta, uno sonríe. El extranjero al hablar ha pecado de exceso –piensan. Mean más que un rio tropical –pienso.
Me siento en un bar, el dueño del local nos pone unos manteles de papel barato, individuales. Luego dice:
_Son de la India –y se marcha. El ambiente es del porteño medio, gente del trabajo al mediodía, comen un mismo menú, poca variedad. Voy al lavabo, miro el precio de la máquina de preservativos: 0,50 pesos. Con mi hijo —en este viaje— valoramos el servicio del restaurante por esa bendita máquina que está en cada mijito-río (lavabo). Hay de uno, dos y cuatro pesos (1). Definitivamente los condones también son de la India… por lo baratos.
Nota: Al cambio 1 peso=0.10 céntimos de Euro

Anuncios