962f4460700cdbaa78c57171315c6d3f1

by j re crivello

Me asome al balcón, estaba allí, casi petrificado, de regreso de una noche visitando zonas prohibidas. Al abrir la puerta mi plato con leche le despertó. “¿Dormirás luego?” –pregunte. No me atrevía a molestarle, mi gato tiene mucha vida y por cierto más que la de Hitler. Parecía que me había leído la mente y dijo:

Auschwitz fue una gran herida en la civilización europea. ¿Cómo fue posible que un pueblo culto aceptara a una pandilla de asesinos en el Estado?

—No te puedo responder –dije absorto en esa difícil pregunta. Durante años he dado vueltas a esa magia suicida que emana de Hitler. Tal vez millones de europeos han querido olvidar; han necesitado olvidar, pero solo se libera la culpa con la reflexión y el paso del tiempo. Mi gato no se sintió satisfecho y sorbió el último resto de leche, luego menciono una cita:

—¡Pobre país! –Dijo el extranjero-. ¡Cuánta brutalidad! ¡Cuánto absurdo! (1) y se estiro en un sillón. Mi gato era imprevisible, yo conocía esa cita de Pio Baroja, ¿quiere decir que aquellos hechos fueron tan intensos que era imposible descifrar su enigma?  Intente asumir que la guerra era una inmundicia, que los asesinatos masivos una terca rabia de la pandilla de Hitler, o que la persecución a los judíos no tendría consuelo, pero aceptar que cien millones de europeos aplaudiesen la guerra y el exterminio producía vómitos. Decidí resarcirme de aquel día tan pesimista y busque el libro de la cita, lo abrí al azar. Los antiguos españoles al estilo de Pio Baroja tenían esa fuerza espiritual de haber visto la maldad y definirla. Leí lentamente en voz alta mientras mi gato movía sus orejas.

— ¿Aquelarre?… Si quiere decir “prado del macho cabrío” (2).

—¿El macho cabrío será el demonio?

—Probablemente.

La canción no la cantaban las brujas, sino un muchacho que, en compañía de diez o doce, estaban calentándose alrededor de una hoguera.”(3)

Y ese muchacho incendio Alemania –agrego mi gato-. Como siempre Boris era más profundo que mi otro gato Sam Dirck que vive en San Francisco.

Notas:

(1)    Pág. 149 Zalacain, el aventurero, Pio Baroja, Edic Salvat año 1971

(2)    El aquelarre o sabbat es una reunión nocturna de brujas y brujos presidida por Satanás que generalmente se presenta en forma de macho cabrío.2 Si bien miles de personas fueron ajusticiadas bajo la acusación de haber participado en estos encuentros, sólo han llegado hasta nosotros las actas acusatorias; no han sobrevivido pruebas de que estas reuniones realmente se hallan en verdad realizado. No obstante, y de seguir con la teoría que insiste con la veracidad del sabbat o aquelarre, su época de apogeo parece haber tenido lugar entre fines de la Edad Media hasta el siglo XVIII. Fuente Wickipedia.

(3)    Pág. 156 Zalacain, el aventurero, Pio Baroja, Edic Salvat año 1971

Ver otras charlas con mi gato

Anuncios