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by j re crivello

Este astuto no-cereal está asociado a una humanidad que come demasiado y se ha vuelto sedentaria. Tal vez diríamos a la parte más rica de nuestra civilización, aquella que intenta cambiar una dieta de azucares y grasas a otra de proteínas. No soy un experto –bastante tengo con mantener a raya mi barriga, pero los telediarios nos muestran la muerte de hambre y sufrimiento, mientras en los acolchados del nuestro primer mundo, los yogures agregan el extra a cada cena.

Como ya no es posible vender para hacer dieta, ahora el yogur nos ayuda a no estar hinchados, lo que equivale en buen romance a dar salida a nuestras dietas grasas e insalubres.

¡Y en esto aparece la soja! Es rica en proteínas y suma, evitando la arteriosclerosis y mejorando la función cardiovascular y alguna cosilla más.

Pero de cereales antiguos y rácanos en grasas –como el trigo y otros, hemos pasado a esta delicia del paladar que posee un 60% de proteínas. ¡Hasta nos evita comer tanta carne!

Hace treinta mil años, cuando era hippie y vivía en el tradicional barrio de Gracia, en una tienda macrobiótica ya vendían las hamburguesas de soja. “¡Son iguales!” pregonaba su dueña, una gran mentira que uno transformaba a una lista de ventajas, pero al pasar por una hamburguesería los ojos enloquecían.

En el caso español asistimos a un crecimiento de los extremos –no estoy hablando de política, digo que Mac Donald hay hasta en la ventana detrás de mí lavabo, y Ud. puede comprar las 24 horas, o sino los chinos gigantes y llenos de aceite barruntan nuestras calles. En el otro lado se bate en retirada una cocina rica en fruta, arroces, potajes y aceite de oliva.

¿La batalla está perdida?

La soja la ha ganado –puede Ud. comprobar su índice de precios, y la furia de proteínas en que nos hemos metido también. Queda el imperio de las grasas en cada esquina para decirnos que nos dejemos llevar.

Rábano, coles y tomates

Una sandía fresca y bronceada al sol

Esta tarde bailare breve al son

De tanto -quilate perdido. (1)

 

Notas

(1) Los genes de Mingo -libro de poemas en preparación.

Ventajas de la soja

La genisteína es una isoflavona abundante en la soja y en sus derivados. Se ha visto que esta isoflavona mejora los parámetros de neoformación ósea y reduce los indicadores de resorción. Recientemente se descubrió que la genisteína mejora significativamente la función endotelial. Una de las principales causas de arteriosclerosis es la disminución de la misma.

También se ha demostrado que las isoflavonas (debido a su estructura análoga a la actividad estrogénica) presentan propiedades hipocolesterolémicas debido a que disminuyen el LDL.

A los efectos terapéuticos de las isoflavonas sobre la función cardiovascular se debería agregar la función antioxidante que cumplen, previniendo la oxidación de los LDL por lo que se limita la formación de ateromas.

Se han presentados evidencias de que juegan un rol beneficioso en la obesidad y ladiabetes. Estudios de intervención nutricional realizados en animales y en humanos sugieren que la ingesta de proteínas de soja asociada con isoflavonas, mejora el control de la glucosa (reduciendo la insulina en suero) y la resistencia a la insulina.

La proteína de soja también aparece como moduladora de la hiperglucemia y reduce el peso corporal, la hiperlipemia y la hiperinsulinemia, manteniendo efectos beneficiosos sobre la obesidad y la diabetes. Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Isoflavonas_de_soja

 

 

 

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