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By j re crivello

“Ella se quedó en silencio. Pensaba que este era como todos los demás que solo quería llevársela a la cama”. Mel Gómez

Hoy llevo falda al escribir, la frase superior aparece en un texto de una escritora del Taller de Escritura y me atrapó. La habré leído o escuchado miles de veces, pero esta vez hizo ¡click! Hasta que aparece el amor me imagino que si intentaran seducirme (hombres) para llevarme a la cama me sorprendería sobremanera. Los masculinos olfateamos el sexo, lo buscamos y gran parte de nuestro repertorio está preparado para la caza, para llevarlas a la cama. Pero, si soy mujer no deja de ser una representación un poco efímera de la relación y de cómo me ve mi galán seductor. Si soy… carne —por explicarme mejor, soy una resuelta gacela que debe ser atrapada.

En el mito biológico de la tarántula, ella le espera y luego del coito, el macho tarántula posee unos segundos para escapar mientras ella está paralizada por el acto sexual. Tal vez los masculinos deseamos hembras tarántulas, aquellas que nos devoren o nos dejen unos segundos para escapar.

Un sueño muy masculino en definitiva.

“Hay hembras tarántulas de personalidad agresiva que son voraces, engordan mucho y tienden a canibalizar machos cuando aún son vírgenes. Por otro lado, hay hembras de personalidad dócil que consumen menos presas y prefieren copular primero antes que atacar a sus posibles parejas”. (Link)

¿Cuál será el futuro de relaciones sexuales entre mujeres y hombres? Puede opinar… Anímese.

 

Nota

Después de copular con un macho, las arañas hembra suelen practicar el canibalismo sexual, es decir, lo atacan y se lo comen. Investigadores de la Estación Experimental de Zonas Áridas (EEZA-CSIC) han estudiado por qué a veces este comportamiento surge antes de la cópula, a menudo incluso sin tener asegurado el esperma para fecundar sus huevos.

“Esta propensión al canibalismo podría depender de la genética agresiva de las hembras, que hace que estas ataquen a los machos de la misma manera que atacan a las presas”, explica a Sinc Rubén Rabaneda-Bueno, primer autor del estudio realizado en tarántulas y publicado en Ethology.

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