Último artíclo de esta serie con Adriano celentano, amigos

Cumplimos, con este o aquel. Pero los supervivientes sabemos que la vida da oportunidades y hay que aprovecharlas. Hemos salido de una o varias. Con la conciencia de aquello que dejamos detrás vamos en busca de una cita, a veces aparece bajo un teléfono y es secreto como dice Celentano. Levantamos lo que lo tapa y una nueva relación nos lleva a pensar que aquello que dejamos fue una impostura. O que la enfermedad diagnosticada la hemos vencido, o que resbalamos y caemos al agua y nos aferramos (teniendo solo 6 años a mí me ocurrió) y es ese impulso mágico que te grita en tu interior ¡agarrate! Y vuelves a nacer. Algunos tienen una premonición y esta les guía para escapar de ese momento en el cual no ha llegado tu fin.

Esperamos, desesperamos por ese aburrimiento que nos rodea, pero algunos están tocados por estos momentos y otros se justifican una y otra vez por ese espacio.

No, no vendrá solo. Debemos entender que solo nuestra vida la podemos direccionar una y otra vez sin recurrir a recetas milagros. A veces abandonamos, dejamos que nuestra vida sea dominada por una dirección donde nos escondemos, por ejemplo una adolescente que no come y se autolesiona. Los que le acompañan –y los profesionales que le rodean esperan que se active. No hay trucos. Cada uno de nosotros debe guiar su vida uniendo los focos de amor que le rodean para crecer.

#¿Trucos? No hay.

Buen finde, amigos -j re

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