“Un lobo y un cordero, empujados por la sed, llegaron al mismo riachuelo. El lobo se detuvo más arriba, y mucho más abajo se situó el cordero. Entonces aquel bribón, empujado por su desenfrenada glotonería, buscó un pretexto para pelearse.

—¿Por qué —dijo, enturbias el agua que estoy bebiendo?

El cordero atemorizado, respondió:

—Perdón, ¿cómo puedo hacer eso, si bebo el agua que pasa antes por ti?  Pág. 57, A Paso de cangrejo, Umberto Eco

Las mujeres escritoras tienen la cualidad del cordero, pueden ver aquellos sucesos que en la cultura machista está vedada. Ven los ríos de emociones y sus insinuaciones, las dificultades y sus intrigas. Las rarezas de la convivencia y sus miedos. Estas tres escritoras, de verbo potente y sin miedo a doblegarse nos invitan a su lectura, o establecer con ellas un pacto cultural.

Las tres, vienen de mundos diferentes y han vivido en otras culturas, aman describir lo que les rodea, pero a la vez su discurso no está contaminado por la fama y el gran público lo que les ayuda a mantener su originalidad. A las tres les conozco y he trabajado con ellas, y con matices, su mundos nos cuentan relatos atractivos y cargados de dinamita.

J re crivello Editor / CEO Fleming Editorial


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Mel Goméz vive en Texas, su escritura nos habla de mujeres o situaciones donde algún cambio emocional les empuja a alianzas raras con resultadosdesparejos. Mel vive en EEUU pero su cultura es de Puerto Rico. Ella nos diceen Maria Estorpida:

“Sabina se llevó a María Estorpida a la casona, pero nunca pensó en que trabajara para ella. Era tan hermosa la niña, que, aunque no fuera un ángel ni una santa, le provocaba protegerla. La vistió con unas telas de seda color verde esmeralda, adornada con prendas doradas y un turbante. Ella permanecía en posición de loto, casi flotando sobre una almohadilla de crepé rojo pintado a mano, que la proxeneta había dispuesto para ella. Los clientes estaban advertidos de que no podían tocarla. Ella era un ser maravilloso, digno de admiración y no de los bajos deseos de los parroquianos, les avisaba. Emilia, «La Chulis» y Cristina «La Popitos» vivían mortificadas porque desde que llegó la preferida de Sabina casi no tenían trabajo. Los hombres se quedaban admirándola, apreciando su rara belleza y no pagaban por verdadero sexo, afectando sus ya precarios ingresos.

—Maldita negrita… —repetían con cuidado de que Sabina no las escuchara.

Las dos prostitutas llegaron a Trino Negro hacía muchos años y pensaban que tenían prioridad sobre la recién llegada. Hasta le habían pedido a Sabina que la sacara de la sala porque ya no entraba suficiente dinero para ellas, pero a la proxeneta no le importaba. El licor se vendía igual y más gracias al espectáculo que era María Estorpida, que sin hacer nada llamaba tanto la atención.

—¿Entonces por qué no la vendes? —cuestionó Emilia—. Te dejaría mucho más dinero.

—Que he dicho que no, tonta —respondió la mujer enojada.

—Es que no piensas en nosotras, también tenemos nuestros gastos.

—Es mi última palabra. La niña no se vende”. Comprar Amazon

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Olga Nuñez Miret, escritora y psiquiatra, ha vivido más de veinte años enel Reino Unido, pero es de Barcelona, donde ya se ha instalado nuevamente. Hace poco quedé con ella en un bar de Barcelona donde nos reuníamoslos antiguos hippies, la conversación fue sobre cómo escribir y ser autentico. En Denver sus historias parten de protagonistas que se preguntan:

“¿Os gusta espiar a los demás? ¿Creéis que no se hace daño a nadie con ello?

Pat creía que había dejado atrás su pasado y empezado una nueva vida. Perouno no se libra del voyerismo, las obsesiones y la familia tan fácilmente. Aveces hay que tomar medidas drásticas para sobrevivir el acoso de un hombre, especialmente de un hombre como Herman. Y esta vez Pat está decidida a ganar lapartida, sea cual sea el precio que tenga que pagar.

En el mundo actual donde la tecnología domina nuestras vidas y nunca estamos solos ni existe la intimidad, esta novela corta más que una obra de ficción es una advertencia sobre los peligros que nos acechan en nuestraspropias casas. ¿Hasta dónde llegarías vosotros para vengaros de alguien queintentara controlaros la vida?” Comprar Amazon

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Paulina Barbosa, vive en Ciudad de México, es una escritora casi desconocida, la descubrí en un Taller de Escritura que dirijo, ella deja fluir la voz de la cultura mexicana y su fuerza como mujer les lleva a hablarnos:

“El doctor no tardó en entrar, sostenía en sus manos el formulario que minutos antes ella le había entregado a la recepcionista.

—¿Por qué está aquí? – se aclaró la garganta mientras se sentaba frente a ella — ¿Puedo llamarla Marie? 

—No tengo inconveniente – dijo mirando las manos del psicólogo, su abueladecía que se podía saber todo de un hombre por sus manos […] Mi esposo – se retiró un mechón de pelo de su rostro y lo llevó detrás de su oreja, solía hacerlo cuando estaba nerviosa.    – Mi esposo me pidió que viniera – guardó silencio tratando de organizar sus ideas. He tenido una pesadilla recurrente desde que era niña 

—Muy bien, ¿podría hablarme un poco más de ello? – se acomodó en la silla sin dirigirle siquiera una mirada directa a su paciente – ¿Cuándo comenzó esta pesadilla? 

—Empezó cuando tenía 8 años, no recuerdo mucho de entonces […] Despertaba todas las noches gritando, diciendo que había soñado con el “hombre del televisor”

—¿Estabas con tu hermano cuándo desapareció? — el psicólogo anotó algo en su libreta mientras esperaba.  Así es – suspiró inquieta mientras sentía una punzada en el pecho — En mi pesadilla estamos él y yo en casa de la abuela, jugamos a las escondidas

Paulina regresa a los miedos de la infancia que nunca terminan de desaparecer, el recuerdo de algo que sucedió pero no se sabe a ciencia cierta qué, el temor a los desconocido”. Comprar Amazon

Las tres escritoras moran, pasean, intuyen que la sociedad que viven está desapareciendo pero la máquina del tiempo futura no nos deja adivinar mejores sucesos. A la hora de leer, el poseer un sexo u otro no tiene que suponer un gran cambio, pero debo decir que en mi interior siempre escucho la voz de mis dos abuelas italianas y su mundo a veces tierno, en otras terco y de sabores diferentes.

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