Es mentira… pues publiqué muchos artículos muy emocionales, pero suena bien -j re crivello

Lo que nos quema: las ausencias

by j re crivello

El frío de junio hace tiritar los árboles y las plantas, bajo un cielo fúnebre y unas estrellas que también tiritan, casi celestes. Ya se despobló el jardín. (Pág. 229, Manuel Mujica Láinez Misteriosa Buenos Aires)

Se han ido, se han marchado, el paso del tiempo aleja seres que estaban cerca, nos explicaban sus vidas, sus sueños. En nuestra memoria, ella tan altiva y precisa, nos re-envía cada tanto sus voces, sus astucias, necedades o brincos de amor. Hoy vivimos una gran insistencia en vivir: ¡Hoy! ¡Hoy! Gritan desde las redes, y consumimos ese hoy en cantidades hasta inclusive toxicas.

El ritmo de los futuros sueños, o de los planes de futuro, o de los proyectos tiende a convertirse en un presente demasiado rápido. Por ello los proyectos no se maduran, las parejas se separan, los bienes se dividen. La Modernidad líquida nos convierte en jugadores del presente. En mi Instagram pasan miles de fotos del presente, se suceden unas a otras, se queman, se empujan, se derriten. Y si el futuro es difícil de asistirle, al pasado algunos le abandonan en carreteras escogidas para ello. Le niegan.

Los ausentes claman venganza. Nos recuerdan que por ellos estamos en esta coctelera al que se le derriten los polos. ¿Les visitamos?

Nota: Este artículo se asoma triste… ya sé, tenéis sed de presente.

Acqua e Sale

by j re crivello

Los supervivientes somos de otra raza. Caminamos pensando en el pasado, y amamos heridos por aquellos recuerdos. Cuando hablo de sobrevivir, es tal vez aquel momento en que uno descubre que es niño y debe llegar a adulto. Cada caso es diferente. (Hablaré del mío, pero Ud. amado lector mientras lee recite por favor el suyo). Mi padre alcohólico, diremos enfermo, produjo un caos en la familia, y fui a parar a dos casas. La de mis abuelas italianas, entre ambas guiaron mi vida hasta el mundo adulto y yo les acompañé sabiendo que esa estación de la vida era un espacio de espera hasta poder hablar de minueva vida. Los supervivientes (sea de un matrimonio desgarrado, de una enfermedad, de unos padres desaparecidos, etc) sabemos que nuestra vida las guiamos desde pequeños: nosotros, y nos apoyamos en almas gemelas que son mayores y nos dan ese álito de vida.

Como dice Celentano, comprendemos  (en mi caso a los 8 años) que la vida es agua y sal. Y remamos con fuerza para fundarnos desde el desconcierto y el abandono, en seres geniales con capacidad de reconstruir una vida familiar.

¿Es posible? ¿Me pregunta Ud. si es posible llegar a adulto y re-fundarse guiado tan solo por su intuición?

La canción de Celentano da una respuesta: “Ma fai male”. Creces y ayudas a guiar otras almas por esta vida… “pero te duele”. Nada es posible sin sufrimiento.

Notas.

Acqua e sale
Mi fai bere
Con un colpo mi trattieni il bicchiere
Ma fai male

Ver Video de la canción: https://youtu.be/5WgCtuxGgEo

Carta a mi 2do hijo que se va a vivir fuera de casa

by j re crivello

El hecho no es insólito. Run away to sea, huir al mar, es la rotura inglesatradicional de la autoridad de los padres, la iniciación heroica. Un tipo rubio de ojos verdes ya tiene piso. Le diría que solo la fe ciega en el amor y  el respeto hacia los que le rodean guíen su rumbo. El Sr. D, mi segundo hijo, tal vez no lo necesita, su pasta es buena, su sino la larga constancia, debe aprender solo “las tareas de la inteligencia del hogar”, tal como fregar, hacer los taper y comprar en el mercado. No me cabe duda que el sr. D cumplirá con su cometido.

Dirá Borges al respecto recitando la Escritura (Salmos, 107): Los que bajan en barcas a la mar, los que comercian en las grandes aguas; ésos ven las obras de Dios y sus maravillas en el abismo”.(1)

Sr D. tu padre vela tus sueños, tu madre acompaña tu risa, todos tenemos un cometido en esta vida, los niños que tu traigas al mundo serán calamares gigantes que amaran el mar y hablaran una lengua de posibilidades. Doy fé. Seguimos nuestra charla.

1_ Fuente: Jorge Luis Borges, Historia Universal de la Infamia. p32.