Tal vez he escrito más artículos agrios este 2018, dedico este a Laura Luelmo. Amigos hombres al ir por la calle no cuesta nada intervenir creando situaciones de seguridad para las mujeres. Y que cada uno interprete a su manera lo que he dicho -j re

Mundos de manteca

Los preparan en las pastelerías o su relleno surge de una relación de amistad. Decimos… a mi amigo le gusta pastelear. ¡Crack! Supone esto que es una persona que se atreve a mezclar diferentes texturas. Es posible. En la historia reciente hemos tenido señores que eran tan rectos que su Dictadura impedía sumergirse en su lección de Estado a otras capas de la sociedad. Luego están aquellos que gustan de vivir entre capas de sabores, o de visiones cretinas aparecidas en el último segundo. Nada varía el final. Actualmente, nuestro mundo está dominado por futbolistas que meten el balón en la red y cocineros que crean flanes con un bistec, o sueñan con servirnos un plato de-construido.

En ambos, la manteca es necesaria. Para introducir un sencillo pie en el zapato, o para recordar que la aventura no-matrimonial necesita de arte y mentira.

Con lo cual, la manteca es una suave mentira que rellena cada espacio. Usamos suaves mentiras cuando nos dicen: ¿estás bien? Y a quien nos pregunta: nos la trae floja. Usamos mentiras para pagar los impuestos de acuerdo a nuestros gustos: “había dos opciones y yo pague en la segunda”; se olvida de decir que fue un pago de 200 mil Euros después de ver en todas las cadenas de televisión, que Hacienda iba a por él. Y… atrevidos usamos manteca para servir al compañero corrupto de un origen corrupto: mi padre me dejo una herencia hace 25 años pero no la declare, o hicimos la reforma de la sede y pagamos en negro, pero en nuestra contabilidad oficial no aparece. ¡Estamos limpios!

Y nos hemos acostumbrado a poner manteca en todo lo que nos rodea. Ya no usamos sal, ni mermelada, ni señuelos sensuales de la marca Durex

¡Nos gusta la manteca! Irrefrenables nos disparamos en la búsqueda de coimas, comisiones, sobornos, ayudas, raciones de viajes gratuitos, tranvías que valen 90 pero pagamos ¡250! Y… nuestra cara angélica nos mantiene en el Paraíso y decimos: la decisión no fue mía, pero corte la cinta y eche un discurso demoledor de las bondades socialdemócratas.

¡Más manteca! Y… ¿si permitimos que cada seis años celebren el año Hidalgo? En México cada vez que cambia el gobernante de turno los que se van lo roban todo. Es una forma de aceptar que la mentira de los que parten limpia de cosas inservibles y deja el futuro despejado. ¿Ha llegado el año Hidalgo a la sociedad española?

#Me temo que siempre tenemos aquellos que nos caen simpáticos y se lo perdonamos todo

2do artículo

Mundos desiguales

by j re crivello

 Si Ud. deja caer una bola, esta se desplazará hacia la zona en que todos suponemos la pendiente que lleva a todas redondeces del universo. Pero por alguna extraña señal o convención no todas acaban allí.

En la mayoría de los casos surge la desigualdad, aquellos espacios donde alguien las atrapa y acumula, o donde alguien la coloca de una manera imaginaria en su cerebro y desde allí le visita cada noche como si fuera un razonamiento que se auto-reproduce hasta que nos libramos.

En un manicomio que jugué cuando niño, vasto, grande, de cientos de hectáreas. En el cual el sol le vestía en verano de siestas inacabadas y el viento soplaba sin cesar, allí los enfermos vagaban solos durante el día. Aquella era una nube de solitarios que cuchicheaban entre si y en el cual la razón había desaparecido para ser sustituido por una bola interior que se movía sin cesar en su mente. Esos mundos desiguales se presentaban sin descanso a mis reflexiones de niño. Mis interlocutores no entendían la vida, ni yo era capaz de explicarla.

Con el paso del tiempo los mundos desiguales han tomado carta de realidad, salen en el telediario. Él nos relata cada día los miles de muertos, las violaciones, o los sacrificios para escapar de la moral o de la Ética. Se han roto todos los frenos morales y las bolas danzan estúpidamente crueles como si esperaran que apareciera un nuevo Jesucristo para trazar una raya donde queden los buenos y los malos se despeñen en una hoguera eterna.

Pero… me temo que ello no ocurrirá. Los mundos desiguales son necesarios para tener fe, y brindarse a los demás por desinterés. Nada impide que uno sea solidario, esa gran lección la llevo desde aquel manicomio, donde los prisioneros de la falta de razón vagaban ausentes. ¿Qué nos distingue de aquellos? La razón es un medio para entender y brindarse a los demás.

 # ¿Será posible que la razón domine al autoengaño?