Tal vez lavar la ropa en casa, con la cantidad de lavanderías que están abriendo será una tarea. Pero dejando de lado la broma, viendo los datos de desempleo de ayer en España, que llegamos a 19 millones o sea recuperamos el nivel de empleo de 2007 o sea tres millones de parados. En aquel momento escribí el siguiente artículo, era febrero de 2009, pero en 2013 llegamos a 5 millones siendo su cota más alta. Y porque digo dejaremos de pensar en el trabajo como algo al cual amarrarnos y que ha fijado en nuestros subconsciente un miedo atroz, tal vez por ser 2018 el año que más empleo de calidad se ha creado, según la Seguridad Social se han creado 423.072 empleos a jornada completa por 70.967 a tiempo parcial. Si, Ud. dirá depende como se mire, ante lo cual la cifra es algo objetivo. ¿Qué viene otra crisis? Tantas cosas pueden ocurrir… Les dejo con lo que sentíamos en 2009.

Este artículo lo escribí el 04 Febrero de 2009.

Tres millones de parados: ¿le puedo contar algo? link

 “A finales del 92, me quede en paro. Mi mujer a la vez encontró un buen trabajo. Yo me tire un año sin empleo, pues la empresa no cotizo y estaba en Madrid y trabajaba en Barcelona. Para que el inspector laboral fuera hasta Tres Cantos, debí esperar un largo año –de burocracia. Con mi mujer decidimos que criaría a mis dos hijos pequeños. Al cabo de ese largo año me invente un trabajo. Conseguí que una empresa holandesa vendiera sus productos en España. Comencé a dar clases particulares y a escribir. De aquella manera logre lentamente salir del pozo. Para ello aprendí informática en un ordenador antiguo con Windows en inglés y Word en portugués. Ahora que recuerdo aquello con cariño, veo que en dicha crisis estaba la semilla de mis actuales profesiones. Profesor, empresario y escritor”.

 Nos vamos a los 3 millones y pico de parados. ¡Menudo subidón! El Dragón Khan es menos atrevido que estas cifras, casi nadie quiere mirar o comentar lo negativo. Están todos encerrados en su mundo, para ver como se mantienen en esta ola de hambre y atraso. Los autónomos pagando sus deudas e intentando cobrar, para luego mirar las cartas amenazadoras de Hacienda. Los trabajadores –los que trabajan, percibiendo el resultado que mengua y las diferentes estrategias que cada empresa implementa, para atraer el menguado consumo. Los que están en paro organizando sus vidas. Este mundo incierto, cruel, se aproxima al estallido. ¡Y parece, que solo hay uno que puede decirnos hacia dónde vamos! ¡Que no! ¡Que no! Sea cual sea su papel, estimada señora o señor, apriete los dientes, compre a buen precio, contrate servicios a buen precio, valore la calidad, ayude a sus familiares. ¡Tome iniciativas!

Si nunca fue empresario, ¡Séalo! Si lo fue, y quebró, haga un curso y sea empleado. Con humildad, encuentre un nuevo sitio. Vaya tras él con rapidez y picardía, la sociedad le necesita. ¡Todos le necesitamos!

¡Anímese!