Comienzo una nueva serie amigo tal vez escribiré esta semana sobre la capacidad de crear y el talento. J re crivello

Alguien está sentado en la sombra hoy porque hace años alguien sembró un árbol. Warren Buffet

Construimos sobre los esfuerzos y la creatividad de los anteriores. Nada puede ser más que una idea que hemos trabajado a partir del fogonazo de una anterior que nos deslumbro y puso a nuestro cerebro en esa dirección, pero las construcciones pasadas a veces se convierten en mitos, en capacidades descomunales que nos asombran y del cual mendigamos desde el asombro.

Los dueños del talento no se ensimisman con él, sino que lo ponen al servicio de los demás con firmeza y constancia. No hablaremos de Warren Buffet, sino tal vez de la diferencia entre un camino acomodado y uno que supone reescribir lo que consideramos es una pausa para el descanso. Ese árbol está ahí como testigo de los esfuerzos pasados, sin el todo sería más difícil, con el que imaginamos el futuro. Ese tiempo que aún no ha llegado, es un duro esfuerzo de lucha para obtener que nuestras ideas se abran camino. Nada es fácil, ni aquel o aquella que se sube a una patera en busca de nuevos espacios para ser feliz, a aquel o aquella que al romperse su relación de pareja imagina que lo que deja atrás es el capítulo de los errores del otro, pero no se atreve a abrir ese saco de errores personales por miedo a ser devorada por sus mentiras o incompetencias. Por ello la sombra de un árbol es el espejo del pasado y sus luchas por dejar un mundo mejor, cuando nos detenemos un momento debajo de su sombra, deberíamos dotarnos del respeto y preguntarnos si estamos preparados a honrar el esfuerzo de los anteriores a nosotros y si nuestro compromiso con una vida mejor es firme o está atrapada por la banalidad o la torpeza.

¿Ud., -le pregunto-, está dispuesto a honrar aquel talento que le ha dejado un recuerdo?