Amigos, hoy comienzo una nueva serie que parte de la primera persona, por ella desfilaran: Yo, Juana La loca; Yo, José Luis (Viaje a Zapatero); Yo Napoleón; Yo, soy turco (un escritor en castellano en Cataluña); Yo, el rey Alfonso XIII y mi destierro; Yo, Domenica y la línea del tiempo. j re crivello

“Algunas veces no quiere hablar, otras da muestras de estar “transportada”, días y noches recostada en un almohadón, con la mirada fija en el vacío.”Observación hecha alrededor de 1503 por los médicos Soto y Gutiérrez de Toledo (1)

Mucho se ha hablado de esta extraordinaria mujer, quien entre los 17 y los 27 años, vivió entre dos sociedades, la flamenca donde reinaba su esposo Felipe y la castellana de comienzos del descubrimiento de América. En ese periodo tan corto de tiempo fue madre de seis hijos y alejada de la relación con cinco de ellos, y soportó la muerte de su marido, y se convirtió en reina, pero sin ser respetada en sus verdaderos deseos.

Podemos reconstruir como surgen las dos crisis que tiene, en la primera en el año 1503, ya es Princesa de Asturias y está embarazada de su cuarto hijo Fernando. Su momento más agudo coincide con la ausencia de su marido Felipe quien decide regresar a su país. Tiene 23 años y en la primavera de 1504 regresará a Flandes. Es el fin de una larga etapa que comenzó con su marcha a dicho país y un periodo que comienza desde el nacimiento de sus hijos a partir de los 18 años. Si ella nos hablará. ¿Que nos diría Juana?:

“A los 23 años me encuentro sola. Mi marido en Flandes, y cubre mi gesta de estos años un gran hastío. Cada vez que estoy con Felipe mi amado me exige le corresponda, y vuelvo a sentir que sirvo a la naturaleza y a mi reino. ¿Dónde está Juana? (2)

En el amor, cuya fuerza porfiosa

Hacemos más poderosa

Queriéndonos defender (3)

Deseo regresar a Flandes, es una dura conquista mantener a mi amado y a mis hijos juntos. En el reino no se atreven ante mi despedida, he intentado escapar y he dormido la noche al raso sin poder salir fuera de la fortaleza. Aunque me venza, me instalare junto a Felipe”.

En dicho periodo, nos dirá Antonio Rivera Machina: “la sociedad española del XVI está marcada por dos conceptos determinantes: la “pureza de sangre”, o lo que es lo mismo, no ser cristiano nuevo (conversos del judaísmo tras el decreto de expulsión) y la honra. El concepto de “honra” hunde sus raíces en el pensamiento medieval y supuso una motivación vital para la nobleza española del XVI”.

Para Juana esto supone regresar a Flandes y cumplir con los compromisos que marcan su honra, pero sabiendo que la Casa de Juana en la sociedad borgoñona está sometida a los caprichos de su marido.

Su siguiente crisis sobrevendrá en septiembre de 1606, a la muerte de su Felipe y que coincide con dos nacimientos sucesivos. En septiembre de 1506 nacerá su hija María de Austria, y en enero de 1507 nacerá su última hija, Catalina a los cuatro meses de la muerte de su esposo. Comienza una etapa de gran dolor espiritual que le llevará a vagar por Castilla acompañada por el ataúd con el cuerpo de su marido que concluye en septiembre de 1507 en su entrevista con su padre Fernando y posterior reclusión durante 46 años en Tordesillas. Si pudiéramos escuchar a Juana, tal vez:

“He vagado estos largos meses en una honda pena, nada de lo soñado se ha cumplido. Sin esposo, sin mis hijos, con tan solo Catalina y sin Reino, mi corazón va en retiro donde la fiebre merme o aumente, o los cielos nublen la vileza de algunos que me han rodeado”.

Hame tan bien defendido

Señora, vuestra memoria

De mudanza,

Que jamás, nunca, ha podido

Alcanzar de mi victoria

Olvidanza:

Porque estáis apoderada

Vos de toda mi firmeza

En tal son,

Que no puede ser tomada

A fuerza mi fortaleza

Ni a traición (5) Jorge Manrique

Por último nos queda intuir tal vez, que detrás del gran esfuerzo personal de esta mujer hasta los 27 años, subyace la dificultad de quedar viuda tan joven y la necesidad de mantener la transmisión de su título nobiliario en su hijo Carlos. B Aram sostiene que “la diferencia entre el ser personal y el ser institucional de Juana a partir de su subida al trono en 1504 parece haber determinado las descripciones de su “locura”, al igual que las percepciones de su religiosidad. (6)”

Esta separación de lo personal y lo institucional  acompañara el resto de la vida de Juana, nos podríamos preguntar si aquellos primeros años al lado de Felipe, que tan solo representan diez años en sus setenta años de vida: ¿No construyeron una imagen de ella que ocultan a una figura excepcional?

Notas;

(1) http://espanaeterna.blogspot.com.es/2010/11/la-primera-reina-de-espana-juana-la.html

(2)La sociedad española del XVI está marcada por dos conceptos determinantes: la “pureza de sangre”, o lo que es lo mismo, no ser cristiano nuevo (conversos del judaísmo tras el decreto de expulsión) y la honra. El concepto de “honra” hunde sus raíces en el pensamiento medieval y supuso una motivación vital para la nobleza española del XVI. Encontramos muchos otros elementos medievalizantes en la aristocracia española (sólo hay que advertir el éxito de las novelas de caballerías) en aquel momento de exaltación nacional y de grandes hazañas militares tanto en Europa como en América. También la concepción del amor está fuertemente influida por el viejo “amor cortés” medieval. Más genuinamente renacentista es la nueva idea del perfecto cortesano. Como expresó Castiglione, el buen cortesano debía dominar “las armas y las letras” por igual, siendo un perfecto soldado y un delicado amante y poeta, siendo diestro con la espada y con la pluma. Y efectivamente, gran parte de nuestros poetas eran además soldados, o lo que es lo mismo, perfectos cortesanos. http://www.filosofia.tk/versoados/his_esp_renacimiento.htm

(3)Jorge Manrique Coplas del amor http://www.diarioinca.com/2013/07/poemas-que-es-amor-jorge-manrique.html

(4)Los reyes Fernando y Carlos trataron de borrar cualquier vestigio documental del encierro de la reina Juana. No hay rastro de la correspondencia intercambiada entre Fernando y Luis Ferrer, y Carlos V parece haber tenido el mismo cuidado. Incluso Felipe II ordenó quemar ciertos papeles relativos a su abuela.28Zalama Rodríguez, Miguel Ángel (2009). «Colón y Juana I»

(5) Castillo de amor, Jorge Manrique http://www.buscapoemas.net/poema/Castillo-de-amor/Jorge-Manrique/938.htm

(6) Bethamy Aram La reina Juana

Otras notas:

La depresión es uno de los dos polos del trastorno bipolar y probablemente se trate de su manifestación más frecuente. Sus síntomas son totalmente indistinguibles de la que es comúnmente conocida como depresión. Características de la fase depresiva:

Tristeza. Apatía, pérdida del interés por las cosas que anteriormente le interesaban. Cansancio (todo le cuesta un enorme esfuerzo). Variaciones en el apetito (disminución o aumento). Alteraciones en el sueño. También pueden aparecer ideas pesimistas repetitivas. No es infrecuente que ante la desesperanza que rodea esta situación.

Pero existen otras hipótesis:

La reina murió a los 76 años y su relación con Felipe el Hermoso duró 10, así que Aram considera que este periodo ‘no debe dominar nuestra concepción de ella’. El libro aborda asimismo el refugio de Juana en la religión y su papel decisivo en la historia: ‘No reinó, pero aseguró la dinastía de los Austrias. Sin ella la historia de España hubiera sido diferente’. Ver declaraciones http://elpais.com/diario/2001/12/24/cultura/1009148404_850215.html

Els estudis de Bethany Aram han demostrat documentalment que la interpretació en termes de “bogeria d’amor” del trasllat del cadàver de Felip el Bell de Tordesillas a Granada és una llegenda misògina basada en un document fals del 1504, una llegenda inventada pels partidaris de Felip el Bell i que es va difondre més tard, en especial pel positivisme científic del segle XIX i els seus savants , els quals varen témer el feminisme i el sufragisme. Ha descobert que Joana va fer aquesta operació tan complicada per garantir els drets de successió a les corones d’Aragó i de Castella al seu fill Carles. És a dir, Joana va vetllar pels interessos del seu fill, com faria una mare. Joana I no es va voler separar massa temps del cadàver del seu marit perquè si no l’enterrava era garantia que no s’havia de tornar a casar, ja que el dret –encara feudal- prohibia que una vídua es casés abans de passar un any i un dia des de la data de la mort i enterrament del seu marit. Joana I era en aquell moment una dona poderosa i rica, que havia heretat la Corona de Castella de la seva mare Isabel I quan aquesta va morir el 1504 i havia estat confirmada hereva de la Corona d’Aragó a les corts de 1502. I tenia a les cases reials de França i d’Anglaterra pretendents prou ambiciosos que no podia rebutjar sense una invenció simbòlica i política com aquella, perfectament extravagant. http://dones.gencat.cat/ca/temes/visibilitzacio_dones/cultura/moments_historics/politica/050_joana_castella

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