Esta semana visito a un libro publicado hace años: Memorias. En el comparto un diálogo imaginario y en otras real con mi hermana fallecida Mónica Nigro. -j re

“Yo en otra vida debo haber sido odalisca, porque me lleno de brillos y lentejuelas”.  Mónica Nigro Re (1)

Esta serie me arrancará el alma, pero prosigo. J re crivello

Siempre amamos otra vida, la inventada, la irreal, aquella que suma infernales o pantagruélicas vidas privadas que suponemos serán un caudal de emociones. Pero… ¡no esperemos! Poco a poco dirijámonos hacia esos bellos parajes para dejarnos de cautivar por realidades del Más Allá de los sueños, y vivamos el Más Acá del día a día. No soy un experto en las emociones, pero siempre me refiero a Nietzsche en este tema. El decía que esa manía que poseemos las hormiguitas humanas en dotarnos de moral para posponer hacia el futuro nuestra vitalidad… nos ahoga.

Al comenzar el artículo he citado a Mónica, pues su referencia nos provee del material de la vida. Ausente ella físicamente, su latido regresa avisándonos que una separación de la moral y un regreso a los sueños, puede ser fácil, si lo deseamos con fuerza.

Aquella tarde mire el columpio y estaba vacío. En toda la plaza, un rectángulo de arboles inmensos y adormecidos en la siesta, me susurraban que el poder de la vida está donde cualquiera le desee situar. Y decidí treparme a lo más alto del tobogán, desde allí se veía hasta el final, donde la calle se detiene y las hileras de bancos marcan la vida real. Mi fantasía fue más poderosa, vi como entraba un cortejo de un circo. Grandes elefantes, caballos sueltos y recios y odaliscas que cargadas de lentejuelas bailaban, mientras una hilera de enanos cabezudos y llenos de alma nos cantaba una canción que hablaba del mar y los dueños del misterio. (2)

Luego… tal vez decidiremos, atrapar nuestros sueños antes que ellos nos abandonen. 

Notas:

(1)  Monica Nigro Cartas privadas

(2)  J. re crivello 003 Memorias